«Es además urgentísimo que se renueve en todos, sacerdotes, religiosos y laicos, la conciencia de la absoluta necesidad de la pastoral familiar como parte integrante de la pastoral de la Iglesia, Madre y Maestra. Repito con convencimiento la llamada contenida en la Familiaris consortio: “...cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia” (n. 70).


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16 de febrero de 2017

MATERNIDAD SUBROGADA O VIENTRES DE ALQUILER

Se convierte a las mujeres en objetos de consumo sujetas a tráfico mercantil, siendo además los hijos producidos quebrando la realidad del matrimonio o completamente al margen de ella, lo que no impide que haya que salvar su vida y dignidad
La Nueva genética ha abierto un extraordinario abanico de posibilidades en la manipulación de los seres vivos y también del ser humano., pero no se puede afirmar que la investigación científica y sus aplicaciones sean neutras, sino que la dignidad humana constituye el criterio básico de referencia para evaluar las nuevas tecnologías.
Mientras muchas parejas evitan tener hijos, otras por el contrario los desean ardientemente. Puede suceder que este deseo sea tan intenso que algunos esposos estén dispuestos a echar mano de todas las posibilidades médicas para tener al fin un hijo, incluso intentando lograr el embarazo al margen del acto sexual. La medicina actual intenta con éxito creciente, aunque todavía muy relativo, hacer posible este deseo, utilizando para ello los métodos de reproducción asistida, que comprenden un conjunto de técnicas que utilizan alguna manipulación de los gametos o células sexuales reproductoras,
Por vientre de alquiler o maternidad subrogada se entiende la introducción de un óvulo fecundado en una mujer distinta de la que ha aportado el óvulo a fin que en su seno se lleve a cabo el embarazo.
«Todo ser humano debe ser acogido siempre como un don y bendición de Dios. Sin embargo desde el punto de vista moral, sólo es verdaderamente responsable, para con quien ha de nacer, la procreación que es fruto del matrimonio» (Congregación para la Doctrina de la Fe, Instrucción «Donum Vitae» II,1). Es decir, el matrimonio y la familia constituyen el contexto auténtico en el que la vida humana debe tener su origen, porque el niño no debe ser producido o fabricado en un laboratorio, sino procreado, es decir el ser humano debe tener un padre y una madre biológicos y ser fruto de una reproducción sexual. En consecuencia «la fecundación artificial heteróloga (con semen de tercera persona) es contraria a la unidad del matrimonio, a la dignidad de los esposos, a la vocación propia de los padres y al derecho de los hijos a ser concebidos y traídos al mundo en el matrimonio y por el matrimonio» (IDV II,2). Se trata, por tanto, de la defensa del matrimonio y de la familia, recordando que «el hijo tiene derecho a ser concebido, llevado en las entrañas, traído al mundo y educado en el matrimonio: sólo a través de la referencia conocida y segura a sus padres pueden los hijos descubrir la propia identidad y alcanzar la madurez humana» (IDV II,1), doctrina ésta confirmada por la Encíclica «Evangelium vitae»: «(las técnicas de reproducción artificial) son moralmente inaceptables desde el momento que separan la procreación del contexto integralmente humano del acto conyugal» (nº 14) y por el Catecismo de la Iglesia Católica: «Las técnicas que provocan una disociación de la paternidad por intervención de una persona extraña a los cónyuges (donación del esperma o del óvulo, préstamo de útero) son gravemente deshonestas» (nº 2376). En pocas palabraspara que surja lícitamente una nueva vida humana tiene que ser dentro del matrimonio y como fruto de él en un acto de amor de sus padres.
En cuanto a los problemas que plantea la fecundación y gestación en laboratorio, está claro que cuando se producen seres humanos en el laboratorio, se comete una injusticia con ellos, porque se les está tratando como si fueran cosas. El grado de inmoralidad es mayor, cuando, como sucede en estos casos de maternidad subrogada o vientres alquilados, se convierte a las mujeres en objetos de consumo sujetas a tráfico mercantil, siendo además los hijos producidos quebrando la realidad del matrimonio o completamente al margen de ella, lo que no impide que haya que salvar su vida y dignidad, teniendo en cuenta que «nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente» (Introducción, 5), por lo que cualquier intervención científica o médica que destruya, de hecho o deliberadamente, vidas humanas concretas, se deslegitima automáticamente. «El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción» (IDV I,1), no debiendo, por tanto, ser producido o reproducido en el laboratorio, sino procreado en la unión interpersonal de los esposos, pues es prepotencia producir a sus semejantes, traerlos a la existencia, e, incluso, diseñarlos y seleccionarlos entre otros para utilizarlos según determinados intereses.
El Parlamento Europeo ha condenado duramente la práctica de la subrogación de los vientres de alquiler, sin pararse a mostrar distinciones entre alquilar un vientre de alquiler de forma «altruista» o con «ánimo de lucro». El 5 de abril de 2011, el Parlamento Europeo, mediante una resolución, pidió a los Estados miembros que recono­cieran el grave problema de la subrogación, la cual constituye una explotación del cuerpo femenino y sus órganos reproductivos.
Más recientemente, el Informe Anual sobre los Derechos Humanos y la Democracia en el mundo 2014 y la política de la Unión Europea en la materia, aprobado por el Pleno del Parlamento Europeo el 30 de noviembre de 2015, mencionaba «Condenamos la práctica de la maternidad de alquiler, puesto que atenta contra la dignidad humana de la mujer desde su cuerpo y sus funciones reproductivas puesto que se utiliza como una mercancía. Consideran que la práctica de la subrogación gestacional que implica la explotación de repro­ducción y el uso del cuerpo humano con fines de lucro o de otro tipo, en particular en el caso de las mujeres vulnerables en los países en desarrollo, estará prohibida y tratado como una cuestión de urgencia en los instrumentos de derechos humanos.» En el Consejo de Europa ya se hizo en 2012 una Declaración condenando la subrogación por ser contraria a la dignidad humana.

En estos días, concretamente el 24 de Enero, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el caso Paradisi y Campanelli contra Italia, ha dado la razón a Italia al quitar la custodia parental de un menor, producto de un contrato de reproducción asistida y maternidad subrogada. El objetivo de esta sentencia es muy claro: combatir esta nueva forma de esclavitud, que esperemos no llegue nunca a aprobarse en nuestro país.
Pedro Trevijano Etcheverria
Fuente: Infocatolica.com

6 de julio de 2015

EL CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS DE LA ONU VOTA A FAVOR DEL APOYO A LA FAMILIA NATURAL POR SU CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO SOSTENIBLE

Este viernes se cerró en Ginebra (Suiza) la 29 sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, iniciada el pasado 15 de junio. En ella y entre otras cuestiones se negociaba la propuesta de resolución titulada «Protección de la familia: la contribución de la familia a la realización del derecho de sus miembros a un estándar adecuado de vida, particularmente por su rol en la erradicación de la pobreza y la consecución del desarrollo sostenible».
(Profesionales por la Ética) La propuesta de resolución había sido esponsorizada por Bangladesh, Bielorrusia, China, Costa de Marfil, Egipto, El Salvador, Mauritania, Marruecos, Qatar, Rusia, Arabia Saudí y Tunez.
El proceso de negociación de la resolución desencadenó una verdadera batalla de rechazo por parte de los países occidentales (fundamentalmente los de Europa, EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) así como por parte de Brasil, México, Uruguay, Argentina, Paraguay, Chile y un sector de las organizaciones de la sociedad civil. Estas organizaciones desencadenaron una fuerte campaña de lobby con los ministros de asuntos exteriores y representantes diplomáticos con el objetivo de que se incluyesen los «diferentes tipos de familia», «familias LGBTI», «diversas familias»…, no aceptando el texto inicial, que tan solo se refería a la familia. Fue todo un esfuerzo por boicotear la propuesta inicial.
Afortunadamente, se produjo también una importante reacción de apoyo a la resolución por parte de 140 organizaciones pro-familia y pro-matrimonio, a la que inmediatamente se adhirieron un total de 200 entidades de todo el mundo, entre ellas
La mañana del viernes 3 tuvo finalmente la votación y el resultado fue incluso mejor del que esperábamos los defensores de la familia y el matrimonio naturales. La Resolución L.25 fue aprobada con 29 votos a favor, 14 en contra y 4 abstenciones, lo que representa una importante paso adelante, a nivel internacional, para la protección de la familia natural y el reconocimiento de su indispensable papel para el desarrollo humano.
Profesionales por la Ética.



3 de marzo de 2015

PROFESIONALES POR LA ÉTICA: VIDA PRENATAL

Desde 1998 Profesionales por la Ética ha venido trabajando en la defensa y promoción de la dignidad del embrión humano en el contexto de las Ciencias de la Vida y sus aplicaciones y técnicas.

Así, entre 1998 y 2001 Profesionales por la Ética llevó a cabo la campaña Derechos Humanos y clonación humana. (1998-2001). Su objetivo era modificar el Código Penal español para impedir la fecundación de óvulos humanos con fines distintos a la procreación humana, de la creación de seres humanos iguales o semejantes por clonación u otros procedimientos de ingeniería genética y de la fecundación o transferencia de gametos o embriones entre personas y animales.

 Un grupo interdisciplinar de expertos propuso a los grupos parlamentarios una redacción alternativa del artículo 161 del Código Penal y una modificación del artículo 20 de la Ley 35/1988. La propuesta fue presentada en rueda de prensa.

En abril de 2011 se celebró la jornada La clonación humana a debate: sus implicaciones éticas y jurídicas en colaboración con el Colegio de Abogados de Madrid y el Consejo General del Poder Judicial.  Los medios de comunicación del ámbito jurídico y sanitario se hicieron eco de esta Jornada.  En 2003 la Universidad Católica de Murcia y AEDOS publicaron el libro que recogía el texto de las ponencias.

En esa misma época, la Cadena COPE emitió unas cuñas radiofónicas promovidas por Profesionales por la Ética y creadas por la Fundación Kolbe de publicitarios católicos en las que se ponía de manifiesto que el embrión destruido o congelado o manipulado era un ser humano que sufría.

Las cuñas pueden escucharse a través de los siguientes enlaces:



28 de septiembre de 2014

CULTURA DE LA VIDA

LA MEDICINA, EL ABORTO E HIPÓCRATES
No soy periodista y, aunque me gusta escribir, tampoco soy escritora. Soy estudiante de medicina.
Hay mil cosas que pueden llevar a alguien a querer dedicarse a la medicina. Pero en muchos casos, lo que mueve a ello es un deseo de ayudar a los demás. La persona enferma se vuelve más débil y vulnerable y se confía en las manos del médico con la esperanza de recobrar su salud. El buen médico, empleando sus conocimientos, intentará hacer cuanto esté en sus manos por el beneficio del paciente. Este perfil del médico viene dibujado desde muchos siglos atrás. En la antigua Grecia, Hipócrates, en su famoso juramento decía así: “Aplicaré mis tratamientos para beneficio de los enfermos, según mi capacidad y buen juicio, y me abstendré de hacerles daño o injusticia. A nadie, aunque me lo pidiera, daré un veneno ni a nadie le sugeriré que lo tome. Del mismo modo, nunca proporcionaré a mujer alguna un pesario abortivo”.
Hipócrates, con la técnica del momento, es decir, algo bastante limitado; ya veía razonable defender la vida desde su principio hasta su fin. No sabía nada de microscopios, células o ecografías. Tenía sentido común y eso bastó para que su huella perdurara tantísimos siglos después.
Ahora, con muchos más medios a nuestro alcance, sabemos que desde la fecundación hay vida. No es algo filosófico sino científico. La vida media de un óvulo aislado es de entre 12 y 24 horas y la de un espermatozoide de entre 3 y 5 días. El cigoto, en cambio, tiene aquí en España (si le dejamos) más de 80 años de vida media.
Teniendo en cuenta lo anterior, creo que el problema radica en cuándo se decide uno a valorar esa vida recién formada. Lo que pasa es que ¿quién tiene derecho a decidir si una vida vale o no, antes o después? ¿Qué tipo de superioridad hay que tener? ¿Ser una parte de una mayoría, llegar a un consenso?
Parece que ahora el valor de una vida va en función del tamaño y del ruido que haga la persona en cuestión. En España actualmente, no se puede abortar a un feto de 24 semanas, que ya tiene movimiento propio, latido cardiaco y mide unos 30 cm aproximadamente. Por el contrario, sí que se puede abortar de forma libre un feto de 14 semanas; que resulta tener también movimiento propio y latido cardiaco. ¿Cuál es la diferencia entonces? El tiempo que ha pasado: el feto de 14 semanas es más pequeñín, más inmaduro pero, ¿por eso es menos valioso?
Me pregunto dónde queda el sentido común que irradiaba Hipócrates. Quiero pensar que no ha caído en el olvido. Los médicos seguiremos como guardianes de la vida pero creo que ese papel no nos corresponde solo a nosotros. Ni solo a los gobernantes. Nos corresponde a todos porque somos personas, porque algún día también fuimos un cigoto indefenso con toda la vida por delante.
Hay una frase que dice que “el hermano ayudado por su hermano es tan fuerte como una ciudad amurallada”. Pienso que así es como tiene que ser, todos a una, haciendo crecer a la sociedad, sin dejarse a nadie atrás. Cuando la sociedad sea así, o la hagamos así, ninguna mujer sentirá que se le viene el mundo encima ante un embarazo inesperado. Sabrá que aunque tenga dificultades va a contar con el apoyo de todos, que nadie le va a hablar de lo que se le viene encima sino que oirá por todas partes: ¡Enhorabuena! Ninguna mujer pasará por la gran pena de haber dejado que se apagara la vida que llevaba dentro.
Estoy convencida de que una sociedad así sería más feliz, una sociedad en la que la vida sea una fiesta, en la que no vayamos pisoteándonos unos a otros.
Ayer, cuando me enteré de que se echaba para atrás la reforma de la ley del aborto me sentí decepcionada. #La Vida Es Lo Primero y parece que los gobernantes no se dan cuenta. Gobernantes que, en teoría, buscan como los médicos el bien, en este caso de todos sus ciudadanos, de todos sin excepción. Sin embargo, estoy convencida de que esto no quedará así. Estoy convencida de que el mundo y las personas tienen mucho más que decir. Estoy convencida de que al final ganarán la vida y el sentido común. Esperemos que llegue muy pronto ese momento.
Fuente: Arguments