«Es además urgentísimo que se renueve en todos, sacerdotes, religiosos y laicos, la conciencia de la absoluta necesidad de la pastoral familiar como parte integrante de la pastoral de la Iglesia, Madre y Maestra. Repito con convencimiento la llamada contenida en la Familiaris consortio: “...cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia” (n. 70).


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7 de octubre de 2015

“EL SÍNODO ES UN PROCESO, ES UN CAMINO DE TODO EL PUEBLO DE DIOS”. EL PAPA EN LA 3° CONGREGACIÓN GENERAL

(RV).- “Esta Asamblea sinodal se sitúa en continuidad con aquella del 2014, durante la cual la doctrina católica sobre el matrimonio no ha sido modificada”. Lo afirmó el Papa Francisco, en su breve intervención durante la Tercera Congregación General. El Pontífice, evidenció los tres documentos oficiales sobre los cuales se deben reflexionar: la Relatio Synodi y los dos discursos pontificios de apertura y de clausura de los trabajos sinodales.
El Portavoz Vaticano, el Padre Federico Lombardi hablando en Conferencia de prensa explicó la importancia del Instrumentum Laboris del Sínodo de los Obispos:
“No debemos dejarnos condicionar y reducir nuestro horizonte de trabajo en este Sínodo, como si el único problema fuese aquel de la comunión de los divorciados y de los que se vuelven a casar. Se debe tener en cuenta la amplitud de los problemas y las cuestiones que son propuestos en la Asamblea sinodal, de los cuales el Instrumentum Laboris da una amplia prospectiva”.
Respondiendo a los periodistas, Mons. Claudio María Celli, Presidente de la Comisión para la Información dijo que, “me parece que la intervención del Papa esta mañana, al recordar que los documentos de referencia en la discusión son la Relatio Synodi y los dos discursos, de apertura y clausura, mantenga abierta una actitud de la Iglesia profundamente pastoral en relación a la realidad de los divorciados. Pero también, está presente lo que decía el Papa esta mañana, es decir, que el Sínodo no tiene como único punto de referencia esto. Es uno de muchos otros puntos”.


15 de septiembre de 2015

ESPAÑOLES EN ELSÍNODO POR LA FAMILIA

La Santa Sede ha hecho público hoy el elenco de participantes en la próxima XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que presidida por el Papa Francisco se celebrará en el Vaticano del 4 al 25 de octubre. El lema será “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”.

Padres sinodales elegidos por la Conferencia Episcopal Española

Card. Ricardo Blázquez Pérez, Arzobispo de Valladolid, Presidente de la CEE

Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, Obispo de Bilbao y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Vida.

Mons. Carlos Osoro Sierra, Arzobispo de Madrid y Vicepresidente de la CEE.

Miembros por nombramiento pontificio:


Card. Lluís Martínez Sistach, Arzobispo de Barcelona.

Manuel Jesús Arroba Conde, C.M.F., profesor de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.

Colaboradores y expertos para la Secretaría General


P. Matías Augé Benet, C.M.F., Consultor de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos

Mons. Lluís Clavell, Miembro Ordinario del de la Pontificia Academia de San Tomás de Aquino.

P. José Granados, D.C.J.M., Vice-Presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para Studios sobre Matrimonio y Familia.

Auditores
El matrimonio Eugenio Gay Montalvo y María Monserrat Rosell

María Monserrat Rosell Torrus, Miembro del grupo de matrimonios de la Parroquia de San Francisco de Sales en Barcelona.

Eugenio Gay Montalvo, Ex Magistrado del Tribunal Constitucional de España; ex Miembro del Consejo Pastoral Diocesano de Barcelona.

Elegidos por la Unión General de Superiores Generales


La Unión General de Superiores Generales de congregaciones religiosas ha elegido tres padres sinodales españoles:

P. Adolfo Nicolás Pachón, S.I, Prepósito General de la Compañía de Jesús.

P. Jesús Díaz Alonso, S.F, Superior General de los Hijos de la Sagrada Familia de Jesús, José y María.

P. Javier Álvarez-Ossorio, SS.CC, Superior General de la Congregación de los Sagrados Corazones.

Otros obispos de origen español

El cardenal José Luis Lacunza Maestrojuan, obispo de David (Panamá)

Antonio Arregui, arzobispo de Guayaquil (Ecuador)

Braulio Sáez García, obispo auxiliar de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)


27 de mayo de 2015

CAMINO SINODAL SOBRE LA PASTORAL FAMILIAR

La importante participación del Papa Francisco en el Sínodo de la familia

Este lunes y martes se reunió el Consejo de la Secretaría del Sínodo de los Obispos

El Papa Francisco ha decidido seguir de cerca los intensos trabajos en preparación a la próxima Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos en octubre de 2015. La segunda parte con la que concluirá este largo proceso que ha durado dos años en los que la Iglesia ha buscado reflexionar sobre cómo atender mejor la pastoral familiar en el contexto actual.

En concreto, este lunes el Papa ha presidido el comienzo del Consejo Ordinario del Sínodo de los Obispos que se ha reunido para afinar detalles en miras a la próxima Asamblea sinodal que se llevará a cabo del 4 al 25 de octubre en el Aula nueva del Sínodo, al lado del Aula Pablo VI, bajo el lema 'La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo'. Incluso una semana antes, el obispo de Roma se había reunido con el secretario general del Sínodo, el cardenal Lorenzo Baldisseri y con el subsecretario, el obispo Fabio Febene.

Cabe destacar que el tema, no se centra en "los desafíos pastorales" como la cita anterior, sino que la Secretaría del Sínodo ha querido ampliar el tema y presentarlo en forma "más positiva" al reenfocarlo con los conceptos de la "vocación y la misión". De este modo, los padres sinodales podrían responder más a la cuestión de "qué debería ser la familia cristiana" y no solamente a los "problemas" de la familia actual.

Por su parte, el Consejo de la Secretaría del Sínodo de los Obispos se ha detenido durante estos dos días durante su sesión plenaria en la Lineamenta (link) que, como recordarán, fue formado por la Relatio Synodi (la relación final) y no de la controversial Relatio post disceptationem (la relación después de la discusión) que generó numerosas interpretaciones, sobre todo por parte de los medios de comunicación.
Una cuestión primordial abordada también y - que el Papa sigue muy de cerca - es el borrador del documento Instrumentum Laboris que las iglesias locales del mundo a través de las Conferencias episcopales utilizarán para preparar la próxima Asamblea Ordinaria de octubre de 2015. De este modo, los padres sinodales serían "la voz" de sus comunidades eclesiales.

De acuerdo al nuevo método propuesto por el Papa, será el segndo Instrumentum Laboris formado con las respuestas del cuestionario propuesto que ha sido contestado por las Conferencias episcopales del mundo y de parte de realidades, como dicasterios de la Curia y comunidades religiosas, que han enviado sus aportaciones a la Secretaría general del Sínodo, así como también contestado por algunos fieles en forma particular.

La redacción final de este documento está por ser concluida para comenzar con las traducciones en los idiomas habituales para ser publicado antes de este verano. De este modo, las iglesias particulares podrán prepararse para la próxima Asamblea Ordinaria.

Un aspecto a notar también en este camino sinodal es la preparación que el Papa Francisco está realizando a través de la clarificación de conceptos claves sobre la familia cada semana en su catequesis de las audiencias generales de los miércoles. Esta serie de catequesis ha dado las pautas magisteriales claras para la reflexión en la pastoral familiar actual dentro de la Iglesia y sobre todo en relación con las familias de la sociedad que probablemente no están dentro de la Iglesia Católica o no practican la fe. Incluso a estas familias, gracias también al mensaje humano del Evangelio y a la sencillez y eficacia del modo de presentar por parte del obispo de Roma.

Por último, merece la pena releer las únicas palabras que el Papa pronunció durante la pasada Asamblea sinodal, ya que el sucesor de Pedro ha sido el factor clave que ha unido las diferentes visiones y ha reconducido al centro de la reflexión el tema principal: cómo demostrar al mundo de hoy y a las familias de hoy, el Evangelio del Amor, de la familia, y cómo la Iglesia puede acompañar a estas familias cristianas a ser testimonio vivo y alegre.
Fuente: Religión confidencial


26 de octubre de 2014

SÍNODO SOBRE LA FAMILIA: TAREA CUMPLIDA, MISIÓN QUE CONTINÚA

Reflexión del cardenal Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago sobre la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos
Ciudad del Vaticano, 26 de octubre de 2014 (Zenit.org
"La diversidad es un don que ha sido parte de la vida de la Iglesia desde sus comienzos" El Cardenal Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago y Pdte. de la Conferencia Episcopal de Chile, compartió sus impresiones tras el término de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos, convocada por el Papa Francisco. A continuación el texto del Cardenal:

Sínodo sobre la Familia: Tarea Cumplida, Misión que Continúa
El domingo recién pasado, con la solemne Eucaristía en la Plaza de San Pedro rebosante de gente, se ha concluido la primera etapa del Sínodo sobre la Familia, la III Asamblea Extraordinaria convocada por el Papa Francisco. En esta misma instancia, el Santo Padre ha beatificado al Papa Paulo VI, quien fuera gestor del primer Sínodo, autor de la encíclica Humanae Vitae y bajo cuyo pontificado se llevó a cabo el Concilio Vaticano II. Ha sido, por tanto, una jornada cargada de simbolismo y de gran júbilo para toda la Iglesia.
En estas semanas de intenso trabajo, los participantes del Sínodo hemos podido vivir una hermosa experiencia de "sinodalidad", es decir, de escucha humilde de la voz del Señor, expresada en el idioma de los padres sinodales provenientes de realidades diferentes, con sensibilidades diferentes y con experiencias pastorales diferentes, así como con el hermoso aporte de los matrimonios invitados por el Papa a entregar sus testimonios y con la asistencia de los diversos expertos también convocados. La diversidad es un don que ha sido parte de la vida de la Iglesia desde sus comienzos, sin embargo, las diferencias convergen por acción del Espíritu en una unidad admirable que se hace "sinfónica" para anunciar y testimoniar la ternura de Dios hacia todas y todos. En esta primera etapa nos ha animado un gran afecto colegial y una enorme libertad y respeto a la diversidad. El Oriente y el Occidente, el Norte y el Sur del mundo y de la Iglesia, está viviendo junto al Papa Francisco, la realidad de la comunión y la conciencia de la misión frente a un tema tan crucial como la familia. El documento final de esta etapa así lo refleja y lo que nos toca como Iglesia en este tiempo, es ofrecer nuestro servicio pastoral para acompañar, comprender y estar cerca de todas las familias, y en particular aquellas que siguen a Cristo, que es camino verdad y vida, como hemos afirmado en el mensaje conclusivo de la Asamblea Extraordinaria.
Pero el camino del Sínodo no ha terminado. En octubre del próximo año se realizará la segunda parte de esta reflexión en la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, bajo el tema: "La vocación y misión de la Familia en la Iglesia y en el mundo". Las conclusiones votadas en esta etapa que ha concluido, constituyen  las Lineamenta, es decir, son el documento preparatorio para la próxima reunión del Sínodo en octubre de 2015. Nos queda a todos, por tanto, una tarea de estudio,  profundización y discernimiento pastoral sobre la enseñanza de la Iglesia, y en particular sobre los puntos que, habiendo recibido un amplio apoyo, no han obtenido la mayoría de votos cualificados para su aprobación. La invitación que hacemos es a leer el documento que el Papa Francisco ha querido que fuera público (la Relatio Synodi), a reflexionar sobre el mismo y a colaborar para que la próxima sesión de la Asamblea sinodal, pueda contar con el aporte de toda la comunidad eclesial. A eso nos hemos comprometido todos y estoy seguro que, como sucedió ya en esta primera etapa, el aporte de nuestra comunidad eclesial de Santiago y de Chile, será abundante y muy positivo.



25 de octubre de 2014

Volver a empezar a partir de la familia

Se publican los diez informes de los Grupos menores de trabajo. El Grupo “Itálico C”: “La familia es una escuela que enseña a vivir”


Fueron presentadas en el Aula, en la mañana del jueves, en el transcurso de la XII Congregación general, los informes elaborados por los Grupos menores de trabajo (tres italianos, tres ingleses, dos franceses y dos españoles) del Sínodo extraordinario sobre la familia.
 
Se han puesto sobre la mesa todas las cuestiones que surgieron a raíz de la Relatio post disceptationem, profundizadas, y desarrolladas o enmendadas, por cada grupo. El Círculo “Itálico C”, particularmente, ha querido subrayar la necesidad de “recomenzar desde la familia: pues en sí misma es una escuela de humanidad, escuela de amor en la vida y en el crecimiento de la persona, gracias a las relaciones que se viven entre cónyuges y entre padres e hijos. Es una escuela de sociabilidad porque apoya a la persona en el desarrollo de sus capacidades al servicio de la sociedad. Es la matriz de la vida eclesial, que enseña a vivir en la comunión de la Iglesia y a ser protagonistas activos de ella. Es, finalmente, escuela de santificación, en la que se ejercita y se alimenta el camino de santidad de los cónyuges y de los hijos, debe ser un semillero particularmente especial de vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada. Por todas estas razones la Iglesia anuncia el valor y la belleza de la familia y con esto presta un servicio decisivo a un mundo que implora ser iluminado con la luz de la esperanza”.
 
 

23 de octubre de 2014

"LA ESPERANZA DE LA FAMILIA - EL SÍNODO Y DESPUÉS", EN LA U. EUROPEA DE ROMA

El libro-entrevista del cardenal Müller en una mesa redonda organizada por los 'Cí­rculos Culturales Juan Pablo II'
La primera fase del Sínodo concluyó y ahora es el momento para las reflexiones post-sinodales, que tienen encomendada la tarea de traducir en el tejido vivo de la comunidad de fieles los múltiples casos que surgieron durante la gran asamblea religiosa.
Un testimonio de la fecundidad de las ideas que surgieron del Sínodo tuvo lugar en el transcurso de la mesa redonda "La esperanza de la familia - El Sínodo y después", que se celebró el 21 de octubre en la Universidad Europea de Roma (UER), en el marco de los encuentros organizados por los "Círculos Culturales Juan Pablo II".
La mesa redonda fue introducida por Antonio Gaspari, director editorial de ZENIT, que, después de los saludos habituales, presentó a los distinguidos oradores: el cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; Mons. Luigi Negri, presidente de la Fundación Internacional Juan Pablo II para el Magisterio de la Iglesia; Mons. Livio Melina, presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para los Estudios del Matrimonio y la Familia; Constanza Miriano, periodista y escritora.
Gaspari, en su calidad de moderador de la mesa redonda, explicó que el eje principal del que nace el encuentro es el libro-entrevista con el cardenal Müller titulado "La esperanza de la familia", publicado por la editorial italiana Ares: es necesario también aclarar los malentendidos y provocaciones que han rodeado los trabajos del Sínodo. A continuación, Gaspari dio la palabra al cardenal. "Uno de los puntos centrales del texto --señaló el purpurado-- es el tema de la fe. Vivimos en una era de secularismo e incredulidad, que han debilitado la percepción sacramental".
El cardenal Müller citó la encíclica "Lumen Fidei" del papa Francisco, dedicada precisamente al tema de la fe, y la Constitución Pastoral "Gaudium et Spes", uno de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II, que plantea, entre otros, el tema de la dignidad del matrimonio y la familia. Luego leyó un pasaje del prefacio de su libro, escrito por el cardenal Fernando Sebastián: "En el sacramento del matrimonio los fieles cristianos, hombres y mujeres, celebran con la Iglesia la fe en el amor de Dios presente y activo en ellos como miembros de la Iglesia y colaboradores de Dios para la multiplicación de la humanidad y de la Iglesia de la salvación". "Este libro --apuntó el cardenal Müller-- es una contribución para redescubrir la belleza del matrimonio cristiano".
El P. Jesús Villagrasa, LC, rector del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, dirigió un breve saludo al público y a los ponentes, para luego devolver la palabra a los expertos.
La periodista Constanza Miriano comenzó con una afirmación relacionada con su experiencia como madre y sus creencias católicas: "Está bien tener misericordia con los divorciados --dijo--, pero hay que tenerla también con los niños. De ellos se habla poco, pero son las primeras víctimas cuando los padres siguen caminos diferentes".
A continuación, la periodista explicó que su trabajo la llevó a conocer a muchas familias, lo que ha fortalecido su convicción de que "la moral cristiana no es comparable a la burguesa"; esta última construye su "catequesis" basándose en los modelos de la televisión y el cine: unos modelos que generan decepción. "El verdadero amor se funda en Cristo y la "realfabetización" del amor pertenece sólo a la Iglesia".
Mons. Livio Melina, al agradecer al cardenal Müller por su libro y por la valentía que demostró, recordó un concepto del beato Pablo VI: la Iglesia no inventa su doctrina, sino que es intérprete y guardiana. A quién nos invita a reconsiderar los principios de la fe para que sea adaptable a nuestros tiempos --dijo monseñor Melina--, la Iglesia sólo puede responder: "No Possumus!" ¡No podemos!
"El cardenal Müller --prosiguió monseñor Melina-- argumenta el vínculo inseparable entre la verdad y la práxis. La doctrina se convertiría en abstracta y la práxis se convertiría en arbitraria, si la Iglesia hiciera 'los descuentos de fin de temporada'". La misericordia no puede ser un instrumento para resolver las dificultades contingentes: los padres se preocupan de educar, incluso si a veces se ven obligados a decir cosas que, en ese momento, son desagradables para sus hijos.
El camino sinodal durará otro año --concluyó monseñor Melina-- y el cardenal Müller será "una brújula certificada para no perderse en el pensamiento débil".
Mons. Luigi Negri expresó su agradecimiento al cardenal Müller por su libro "La esperanza de la familia", "sugerente y constructivo para el futuro."
"La crisis de nuestro tiempo --recordó monseñor Negri-- coincide con la crisis de la familia, que expresa la crisis del hombre moderno: la inexorable pulverización de la vida en un contexto de opiniones en conflicto. Disminuye el compromiso del hombre en contra de su instinto; la realidad se reduce a un conjunto de objetos manipulados de acuerdo con las normas de carácter tecnológico, mientras desaparece el sentido del misterio". El prelado citó al filósofo Jacques Maritain, según el cual "la modernidad es la lucha sin motivación e ideológica entre la razón y el misterio".
Mons. Negri afirmó también que en la actualidad lo "nuevo" se basa en un concepto ya fracasado, en una revolución antropológica que, habiendo demostrado su inconsistencia, no puede ser tomada como una herramienta para la innovación. En el libro del cardenal Müller, la experiencia del matrimonio es sin embargo una experiencia auténtica de una nueva vida, donde el amor cristiano es una expresión del amor humano basado en la "gratuidad" y no en la "conveniencia" (y aquí Mons. Negri citó la "Caritas in Veritate" de Benedicto XVI para un replanteamiento global del sistema económico).
"La semilla de la nueva vida --concluyó monseñor Negri-- debe ser educada sobre la base de la fe según el pensamiento de Dios y no del mundo. El futuro es nuestro en la medida en que somos capaces de leer la vocación cristiana en toda su profundidad".
El público que llenaba el Aula Magna de la Universidad aplaudió en repetidas ocasiones las intervenciones de los ponentes. El rector de la UER, el padre Lucas Gallizia, LC, en sus conclusiones, quiso expresar una especial gratitud por esta oportunidad para la reflexión: "Una reflexión --añadió-- que continuará durante todo el año. Mientras que nuestra primera tarea es la de la oración para que el Espíritu Santo guíe a la Iglesia".
Fuente: Zenit


20 de octubre de 2014

EL CARDENAL FERNANDO SEBASTIÁN ANALIZA EL SÍNODO SOBRE LA FAMILIA EN COPE



“¡Nada de catastrofismos! A los que temen que la Iglesia abdique de su doctrina les digo que no tengan ese temor, y a los que lo desean, les digo que lo van a desear inútilmente".

En declaraciones al programa El Espejo de la Cadena COPE, el cardenal Fernando Sebastián, uno de los miembros del Sínodo de los Obispos que acaba de abordar la situación de la familia, ha explicado que el clima de los debates ha estado marcado por la indicación del Papa: “hablad con claridad y escuchad con humildad”. El desarrollo del Sínodo ha sido “una búsqueda de convergencia, no de confrontación”.

El cardenal Sebastián ha explicado que la Relación tras los debates de la primera semana, tenía un carácter algo 
“notarial”  y resultaba desequilibrada. Las aportaciones de los padres sinodales en la segunda semana han completado y equilibrado el texto. “Hemos buscado un diagnóstico realista, saber qué pasa hoy en las familia, para después preguntarnos ¿qué podemos hacer nosotros para llevar a los cristianos y a la humanidad entera el esplendor, la belleza y la aportación de humanidad y de esperanza que significan el matrimonio y la familia cristiana”.

Por otra parte el cardenal Sebastián rechaza la impresión de 
“blandura” a la hora de sostener y proclamar la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio. “Lo quiero decir escuetamente: eso nunca ha sido verdad, en ningún momento ha habido blandura en la transmisión de la doctrina”.

Sobre los tres puntos de la Relación final que no han alcanzado los dos tercios de los votos, Don Fernando ha destacado que estos temas (la cuestión del acceso de los divorciados vueltos a casar civilmente, y la de las personas homosexuales) 
“han quedado donde tenían que estar”. El cardenal ha advertido que el Sínodo“no se ha focalizado sobre estos asuntos”, como algunos pretendían o temían, pero sí los ha abordado con claridad.          

Sobre la pastoral de las personas homosexuales, el cardenal ha dicho que se trata de “acercarse con benignidad, comprensión y deseo de ayudar, reiterando que la visión cristiana del matrimonio es una alianza de amor integral de un varón y una mujer según los designios de Dios”.

En cuanto a la personas divorciadas que se han vuelto a casar, ha sostenido que 
“este no es el principal problema que afronta la pastoral familiar de la Iglesia, sino el hecho del gran número de bautizados que no se casan o lo hacen sólo civilmente, y que viven tranquilamente fuera de la Iglesia y de la gracia de Dios. “Esa es la gran angustia y la preocupación de la Iglesia”, ha dicho el cardenal.

Sobre el deseo de acceder a la comunión eucarística por parte de algunas personas divorciadas que se han vuelto a casar civilmente, Fernando Sebastián advierte que 
“querer comulgar no puede ser un caprichosino querer volver a la comunión plena en la Iglesia”. A estas personas hay que ofrecerles “un itinerario de penitencia y de conversión… para reconstruir el orden de la justicia y de la caridad en sus vidas, y eso no será igual para todos… en cada caso la Iglesia tendrá que ver lo que hay que hacer para ayudar a estas personas”.                

Por último el cardenal Sebastián ha rechazado cualquier catastrofismo al hilo del Sínodo. 
“A los que temen que la Iglesia abdique de su doctrina les digo que no tengan ese temor, y a los que lo desean, les digo que lo van a desear inútilmente, porque la Iglesia será fiel a Jesús y desde la doctrina y el corazón de Cristo buscará la manera de acercarse a todas las personas, estén donde estén”.    
Redacción Religión
Lunes 20/10/2014

'RELATIO SYNODI', UN DOCUMENTO ACERTADO Y ÚTIL

El informe final del Sínodo Extraordinario de la Familia ha hecho honor al tema que trataba, algo mucho más difícil de apreciar en el texto precedente elaborado por el relator, francamente desafortunado y que tanto juego ha dado a los medios de comunicación, porque el Sínodo trata de los desafíos de la pastoral familiar en el contexto de la evangelización, y esa misión evangelizadora aparecía con dificultad en el texto de trabajo previo, que se presentaba, ahora ya está claro que no era así, como una síntesis de las intervenciones de los padres sinodales.

El informe final es un texto en gran medida nuevo, no solo por su mayor extensión sino por los numerosos cambios introducidos y el sólido engarce con el Magisterio de la Iglesia, es decir con los acuerdos fundamentales que la caracterizan y establecen su Tradición; basta observar las citaciones documentales para constatarlo: evangelios, San Pablo, Antiguo Testamento, los textos conciliares básicos, Catecismo y textos magisteriales que dan cuerpo y sentido al anuncio evangelizador y a la concepción de la familia y la antropología cristiana como la Humane Vitae y la Familiaris Consortio, y tambiénDeus Caritas est y Caritas in veritate, hasta la última encíclica, la de Francisco, Evangeli Gaudium.

Los cambios del documento se dan primero en la estructura. Más importancia y valor al concepto de familia cristiana, que antes tenía un papel secundario, y a la inversa, un menor protagonismo de las situaciones que son excepción a la misma. Hay cambios en los títulos de los apartados que son bien explícitos. Así, en lo que el documento del relator era “Lo positivo en las uniones civiles y en las convivencias” se ha transformado en “El cuidado pastoral de los que viven en uniones civiles y convivencias”; y en un sentido parecido el “acoger a las personas homosexuales” es ahora “El cuidado pastoral de las personas homosexuales”.

Se introducen aspectos fundamentales como “La familia en los Documentos de la Iglesia”, o el dedicado a la indisolubilidad del matrimonio, que ahora constituye un elemento destacado.

Algunos puntos que resultaron sorprendentes han sido substancialmente cambiados. Así, el 52 ahora establece solo un relato descriptivo de lo sucedido: “Se reflexionó sobre la posibilidad de que los divorciados casados de nuevo acceso a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía”. Varios padres sinodales han insistido en favor de las actuales normas en vigor de la relación fundamental entre la participación en la Eucaristía y la comunión con la Iglesia y su enseñanza sobre el matrimonio indisoluble. Otros se han expresado por un acogimiento no generalizado a la mesa eucarística, en algunas situaciones especiales y bajo condiciones estrictas, sobre todo cuando se trata de casos irreversibles y relacionados con obligaciones morales para con sus hijos, que sufrirían sufrimientos injustos. Cualquier acceso a los sacramentos debe ir precedido de un camino penitencial bajo la responsabilidad del obispo diocesano. Sigue siendo el tema en profundidad, teniendo en cuenta la distinción entre la situación objetiva de pecado y las circunstancias atenuantes, ya que "la imputabilidad o la responsabilidad de una acción pueden disminuir o incluso desaparecer" por "factores psicológicos o sociales" diferentes (Catecismo de la Iglesia Católica, 1735), pero a pesar de ello no consiguió la mayoría de los dos tercios necesaria, en un claro señalamiento, junto con la consideración de los otros cambios de por dónde va el pensamiento del Sínodo.

Algo parecido se puede decir del 53, también sin la mayoría necesaria, a pesar de una nueva formulación más prudente: “Algunos padres han argumentado que las personas divorciadas y vueltas a casar o convivientes pueden recurrir a la comunión espiritual fructífera. Otros padres se han preguntado por qué entonces no pueden tener acceso a los sacramentos. A continuación, pidieron una profundización del tema que puede poner de manifiesto las peculiaridades de las dos formas y su relación con la teología del matrimonio”

La homosexualidad, con un tratamiento mucho más breve, tampoco pasó el cedazo de los dos tercios, ahora con una formulación que parte del cuidado pastoral de las personas con orientación homosexual y que en el informe final aparece con el numero 55 lo que antes eran los puntos 50, 51, y 52. El cambio aquí es substancial: desaparece todo lo referido a los dones y cualidades de las personas homosexuales, que figuraba en el texto del relator, y que confería una identidad humana distinta de la de la persona humana común a todos, y a la diferencia antropológica entre hombre y mujer. Tampoco se trata de que la cuestión homosexual interpele a los caminos de la madurez humana en su integración de la sexualidad, conceptos que ontológicamente se anclaban más en la extraña ideología de género que en la Tradición y el Magisterio. Ahora el texto queda así:

“Algunas familias viven la experiencia de tener a su gente internos con orientación homosexual. En este sentido, hemos cuestionado sobre la atención pastoral que es apropiada para hacer frente a esta situación al referirse a lo que enseña la Iglesia: 'No hay fundamento alguno para asimilar o establecer ni remotamente similar, incluyendo uniones del mismo sexo y el plan de Dios para el matrimonio y la familia'. Sin embargo, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidas con respeto y sensibilidad. 'En su sentido debe evitarse todo signo de discriminación injusta' (Congregación para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, 4)”.

Además, aparece un nuevo punto, el 56, este sí, aprobado por una mayoría clara superior a los dos tercios que constituye una verdadera declaración de principios ante los poderes políticos en relación a este tema: “Es totalmente inaceptable que los pastores de la Iglesia sufran las presiones en este asunto y que los organismos internacionales para condicionar la ayuda financiera a los países pobres, la introducción de leyes que establecen el 'matrimonio' entre personas del mismo sexo”.

A los medios de comunicación y sectores mundanos les resulta muy difícil aceptar la “democracia sinodal” y ahora ya hablan de texto “menos progresista”, o de fractura, es decir continuarán intentando hacer su Sínodo, y con ello mostrarán dos cosas: lo importante que sigue siendo el pensamiento católico, porque de lo contrario no le otorgarían tanta importancia, y cómo quieren evitar como sea que el hecho cristiano siga interpelando a la cultura de la desvinculación, hegemónica en Occidente.

De todo esto una enseñanza es básica: si se quiere saber realmente qué dice la Iglesia sobre una cuestión se debe acudir a fuentes fiables, directas, de ella misma, o secundarias que asumen esta fiabilidad con rigor, como Forum Libertas.
ForumLibertas.com


ACOMPAÑAR A LA FAMILIA, NO JUZGARLA

Un Sínodo de 'remedios', más que de 'modelos'


El matrimonio y la familia son los puntos de sutura más delicados entre la Iglesia y la sociedad civil. Cuando   en una vertiente soplan vientos de fronda,  en la otra repercute también la tempestad. Por eso el Sínodo Extraordinario de la Familia que acaba de concluir ha sido más un Sínodo de “remedios”, que un Sínodo de “modelos”. Aquí se han estudiado principalmente  los “desafíos” para el matrimonio cristiano.  Dentro de un año, en el Sínodo ordinario,  se analizarán más detenidamente  los paradigmas.
¿Por qué tanto tiempo? Ha  sido la prudencia del papa Francisco quien ha preferido marcar en dos etapas la reflexión sobre la familia. En el Sínodo extraordinario se ha concentrado el debate. Un debate creador, con la máxima libertad en los intervinientes. Como dijo Francisco bromeando: “Sin  miedo a que el cardenal Müller (el prefecto de la Congregación de la Fe) se les eche encima”. Es decir, sin  retraimiento ante el  ojo de un supuesto  “Gran Hermano”  observando o reprochando alguna intervención.  El  hecho de que en el Sínodo haya habido visiones divergentes  no es nada excepcional. La controversia  ha acompañado siempre   las tareas de los Concilios y Sínodos en la Iglesia: desde Nicea  a Efeso,  de Trento al Vaticano  I, o de Viena al Concilio Vaticano II.
Zonas en alerta
Probablemente ninguna Asamblea eclesiástica -si se exceptúa el Concilio Vaticano II- ha sido seguida con tanta expectación por los media de todo el mundo. Un estudio de hace unos días  muestra que,  de septiembre de 2013 a septiembre de 2014 , solo en menciones realizadas en lengua inglesa, se han generado en la web  más de 1.162.143  noticias y conversaciones. Los resultados evidencian que América (53 por ciento) es la zona donde más se ha hablado del Sínodo, seguido de Europa (21 por ciento), Asia (10 por siento) y África  (4 por ciento).
Repárese que las zonas más “alertas” son precisamente aquellas en que el deterioro del matrimonio y la familia es mayor. En Estados Unidos, por ejemplo, la cantidad de madres solas pasó de 3 millones en 1970 a 10 millones en 2000. En 2000 había 65  millones de niños en familia monoparentales frente a 250 mil en 1960. Tiene razón el Sínodo cuando apunta a la pobreza --física o moral-- como una de las causas que más inciden en esa situación. Sin olvidar la tragedia que supone en Europa la rotura de un matrimonio cada treinta segundos.
  ¿Inventar en materia de matrimonio y familia?
Desde luego, el Sínodo no ha pretendido  inventar  en materia de matrimonio y familia. A diferencia de algunos ingenuos  que parecen  creer   que   sesenta generaciones han vivido en la noche de la ignorancia hasta que el sol salió después de que ellos hablaran,  esta Asamblea simplemente ha localizado y enunciado los problemas que la evolución social va planteando a la familia cristianas  (los desafíos), dejando sobre la mesa algunas sugerencias que serán o no aceptadas por el órgano con capacidad decisoria. Es decir, el Sínodo Ordinario recién convocado para octubre de 2015, cuyas propuestas habrá de ser confirmadas por el papa Francisco.
¿Y cuáles han sido esos problemas? Ante todo el desafío de  ofertar a un mundo “anestesiado por la cultura del bienestar”,  la visión cristiana del matrimonio, la del  “amor conyugal, único e indisoluble”, como ha recalcado el Mensaje Final del Sínodo, aprobado por una gran mayoría de 158 votos,  y se ha reflejado en el documento final (Relatio Synodi). Contemplarlo como  algo vivo, no como una  reliquia histórica analizada  con la frialdad de un anatomista frente a un cadáver. Volver  la mirada  primero a  la sustancia del matrimonio y luego a sus accidentes. Después, ser consciente  de sus erosiones, fruto de la debilidad humana o de unas circunstancias que la aceleran.
La misericordia y la fragilidad afectiva
Por eso mismo, junto a la ratificación de la doctrina,  el Sínodo ha remarcado la necesidad de la misericordia  ante la fragilidad afectiva que produce crisis en cadena en las familias. En esta línea, la situación de los   católicos divorciados y vueltos a casar civilmente, las  uniones de hecho, las  de personas del mismo sexo,  atención de los hijos de esas parejas etc,  ha sido objeto de atención. En el  documento final no todos estos puntos han sido aprobados por 2/3, pero  el Papa ha ordenado su publicación (con las votaciones íntegras)  como documentos de trabajo para el Sínodo de 2015.  En todo caso, se ha pedido  una mirada compasiva que rechace   el maltrato, la visión despectiva o la indiferencia ante situaciones a veces nada fáciles.  Se trata, como hizo notar el papa Francisco, de “acompañar a la familia más que juzgarla”.
Rafael Navarro-Valls, Catedrático de Derecho Canónico y académico/secretario general de la Real de Jurisprudencia y Legislación de España.
Madrid, 19 de octubre de 2014 (Zenit.orgRafael Navarro-Valls



Synod14 - "Relatio Synodi" de la Tercera Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos: "Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización" (5-19 octubre 2014), 10/18/2014

Tabla de contenido
Introducción
Parte I
El escuchar: el contexto y los desafíos en la familia
El contexto sociocultural
La relevancia de la vida emocional
El desafío para la pastoral
Parte II
La mirada de Cristo: El evangelio de la familia
La mirada en Jesús y la pedagogía divina en la historia de la salvación
La familia en el plan de salvación de Dios
La familia en los Documentos de la Iglesia
La indisolubilidad del matrimonio y de la alegría de vivir juntos
La verdad y la belleza de la familia y la compasión hacia las familias heridas y frágil
Parte III
Comparación: perspectivas pastorales
Proclamando el Evangelio de la familia hoy en día, en diversos contextos
Conducir a los comprometidos en el proceso de preparación para el matrimonio
Acompañar a los primeros años de vida matrimonial
El cuidado pastoral de los que viven en el matrimonio civil o de convivencia
El cuidado de las familias heridas (separados, divorciados y vueltos a casar no, divorciadas y vueltas a casar, familias monoparentales)
El cuidado pastoral de las personas con orientación homosexual
La transmisión de la vida y el desafío de la caída de las tasas de natalidad
El reto de la educación y el papel de la familia en la evangelización
 Conclusión
* *
Introducción
1. Sínodo de los Obispos reunidos en torno al Papa dirigió sus pensamientos a todas las familias del mundo, con sus alegrías, sus penas, sus esperanzas. En particular, se siente la necesidad de agradecer a Dios por la generosa fidelidad con que tantas familias cristianas responden a su vocación y misión. Lo hacen con alegría y fe, aun cuando la forma en que la familia posa delante de obstáculos, incomprensiones y sufrimientos. Estas familias deben estar aprecio, gratitud y aliento de toda la Iglesia y de este Sínodo. En la vigilia de oración celebrado en la Plaza de San Pedro Sábado, 04 de octubre 2014, en preparación para el Sínodo sobre la Familia Papa Francesco evocó de forma sencilla y concreta la centralidad de la familia en la vida de todos, hablando así: "Todo se reduce ahora la noche en nuestra asamblea . Es el momento en que usted regrese a casa de buen grado a encontrarse en la misma mesa, en el espesor de los afectos, el bien hecho y recibido, las reuniones que calientan el corazón y la hacen crecer, buen vino anticipa que en los días del hombre parte sin la puesta del sol. También es el más pesado de los que ahora se encuentra cara a cara con su propia soledad, amargo en el ocaso de los sueños y proyectos rotos: ¿cuántas personas arrastran sus días en el callejón sin salida de la renuncia, el abandono, si no el resentimiento; en cuántas casas ha fallado el vino de la alegría y, por lo tanto, el sabor - la misma sabiduría - de la vida [...] De la una y la otra esta noche hacemos nuestra voz a la oración, una oración para todos ".

2. Matriz de las alegrías y las pruebas de los afectos y las relaciones profundas heridas a veces, la familia es realmente "escuela de humanidad" (cf. Gaudium et spes , 52), que se sintió con fuerza la necesidad. A pesar de las muchas señales de la crisis de la institución familiar en los diversos contextos de la "aldea global", el deseo de la familia sigue vivo, especialmente entre los jóvenes, y motiva a la Iglesia, experta en humanidad, y fiel a su misión, proclamando sin cesar y con profunda convicción el "evangelio de la familia" que se le ha confiado la revelación de Dios en Jesucristo y constantemente enseñada por los Padres, los maestros de la espiritualidad y el Magisterio de la Iglesia. La familia tiene, para la Iglesia y de especial importancia en momentos en que se invita a todos los creyentes a salir de uno mismo es necesario que la familia redescubrir sujeto lo esencial para la evangelización. Nuestros pensamientos están con el testimonio misionero de tantas familias.

3. Sobre la realidad de la familia, decisiva y precioso, el Obispo de Roma ha llamado a reflejar el Sínodo de los Obispos en su Asamblea General Extraordinaria, en octubre de 2014, luego de profundizar la reflexión Asamblea General Ordinaria que se celebrará en octubre 2015 así como el conjunto del año que transcurre entre los dos eventos sinodales. “Sí, la disposición in unum alrededor del Obispo de Roma es un acontecimiento de gracia, en el que la colegialidad episcopal se manifiesta en un camino de discernimiento espiritual y pastoral" Por lo tanto el Papa Francis ha descrito la experiencia del Sínodo, citando sus deberes en la doble escucha signos de Dios y de la historia humana y en la doble y única lealtad que sigue.

. 4 Dado el mismo discurso que hemos recogido los resultados de nuestras reflexiones y nuestros diálogos en las tres partes siguientes: escuchar, mirar la realidad de la familia hoy en día, en la complejidad de sus luces y sus sombras; su mirada fija en Cristo para repensar con renovada frescura y el entusiasmo como la revelación transmitida en la fe de la Iglesia, nos habla de la belleza, el papel y la dignidad de la familia; la comparación a la luz del Señor Jesús para discernir las formas en que para renovar la Iglesia y la sociedad en su compromiso con la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer.
PRIMERA PARTE
Escuchando: el contexto y los desafíos en la familia

El contexto sociocultural

5. Fiel a las enseñanzas de Cristo nos fijamos en la realidad de la familia hoy en toda su complejidad, en sus luces y sus sombras. Piense en los padres, abuelos, hermanos y hermanas, parientes cercanos y lejanos, y el enlace entre dos familias que teje cada boda. El cambio en la influencia antropológica-cultural de hoy en día todos los aspectos de la vida y requiere un enfoque analítico y diversa. Hay que destacar en primer lugar los aspectos positivos: la mayor libertad de expresión y el mejor reconocimiento de los derechos de las mujeres y los niños, al menos en algunas regiones. Pero, por otro lado, también hay que tener en cuenta el peligro creciente que representa el individualismo exagerado que pervierte los vínculos familiares y, finalmente, considerar todos los miembros de la familia como una isla, haciendo prevalecer, en algunos casos, la idea de un sujeto que está construido de acuerdo a sus deseos tomadas como un absoluto. A esto se suma también la crisis de fe que ha afectado a muchos católicos y que es a menudo en la raíz de la crisis del matrimonio y de la familia.

6. Una de la mayor pobreza de la cultura contemporánea es la soledad, el resultado de la ausencia de Dios en la vida de las personas y de la fragilidad de las relaciones. También hay un sentimiento general de impotencia frente a la realidad socio-económica que a menudo termina aplastando familias. También lo es la pobreza y trabajo creciente inseguridad que a veces se vive como una pesadilla, o debido a un impuesto demasiado pesado que ciertamente no alentar a los jóvenes a la boda. Las familias a menudo se sienten abandonados por el abandono y la falta de atención por parte de las instituciones. Las consecuencias negativas desde el punto de vista de la organización social son evidentes: la crisis demográfica de las dificultades educativas, la fatiga en la acogida de la nueva vida all'avvertire la presencia de las personas mayores como una carga, a la propagación de un malestar emocional que a veces viene violencia. Es la responsabilidad del Estado para crear las condiciones establecidas por la ley y trabajar para asegurar el futuro de los jóvenes y ayudarles a realizar su proyecto de fundar una familia.

7. Hay contextos culturales y religiosos que plantean desafíos particulares. En algunas sociedades todavía mantienen la práctica de la poligamia, y en algunos contextos, la costumbre tradicional de "matrimonio por etapas." En otros contextos sigue siendo la práctica de los matrimonios arreglados. En los países donde la presencia de la Iglesia católica es una minoría son muchos los matrimonios mixtos y disparidad de culto, con todas las dificultades que conllevan en cuanto a la forma jurídica, el bautismo y la educación de los niños y el respeto mutuo desde el punto de vista de la la diversidad de la fe. En estos matrimonios puede haber un peligro del relativismo o de la indiferencia, pero también puede ser la oportunidad de fomentar el espíritu del diálogo ecuménico e interreligioso en una coexistencia armoniosa de las comunidades que viven en el mismo lugar. En muchos contextos, y no sólo los occidentales, se difunde ampliamente la práctica de la cohabitación antes del matrimonio o incluso la cohabitación no está orientado a tomar la forma de una restricción institucional. A esto es a menudo una legislación civil que socava el matrimonio y la familia. A causa de la secularización en muchas partes del mundo, la referencia a Dios está muy disminuido y la fe ya no se comparte socialmente.

8. muchos son niños que nacen fuera del matrimonio, especialmente en algunos países, y muchos de los que luego crecen con un solo padre o en una familia extensa o reconstituida. El número de divorcios va en aumento y no es raro que a las elecciones dictadas únicamente por factores económicos. Los niños son a menudo objeto de controversia entre los padres y los niños son las verdaderas víctimas de inconvenientes familiares. Los padres son a menudo ausente, no sólo por razones económicas donde en vez que sentimos la necesidad de que asuman con mayor claridad la responsabilidad de los niños y para la familia. La dignidad de la mujer todavía tiene que ser defendida y promovida. Hoy, de hecho, en muchos contextos, ser mujer es objeto de discriminación y también el don de la maternidad es penalizado con frecuencia en lugar de presentarse como un valor. No hay que olvidar incluso el aumento de casos de violencia de que son víctimas las mujeres, por desgracia, a veces incluso dentro de las familias y la mutilación genital grave y generalizada de las mujeres en algunas culturas. La explotación sexual de los niños es también uno de la sociedad de hoy más escandalosa y perversa. Incluso las empresas atravesados ​​por la violencia derivada de la guerra, el terrorismo o la presencia de la delincuencia organizada, que ven situaciones familiares deterioratee especialmente en las grandes ciudades y sus suburbios crecieron el llamado fenómeno de los niños de la calle. Las migraciones son también otro signo de los tiempos de tratar y entender toda la carga de un impacto en la vida familiar.

La relevancia de la vida emocional

9. Dado el marco social descrito se encuentra en muchas partes del mundo, en el individuo una mayor necesidad de cuidar de su propia persona, para conocer por dentro, para vivir mejor en sintonía con sus emociones y sentimientos, buscando relaciones emocionales de calidad; una aspiración tan sólo pudo abrir el deseo de participar en la construcción de relaciones de reciprocidad y regalo creativo, empoderamiento y de apoyo como los miembros de la familia. El peligro individualista y el riesgo de vivir en egoísta clave son relevantes. El desafío para la Iglesia es ayudar a las parejas en la maduración de la dimensión emocional y el desarrollo emocional a través de la promoción del diálogo, de la virtud y la confianza en el amor misericordioso de Dios. Compromiso total requerida en el matrimonio cristiano puede ser un fuerte antídoto contra la la tentación del individualismo egoísta.

10. En el mundo de hoy no hay tendencias culturales de escasez que parecen imponer un afecto sin límites que desea explorar todos los lados, incluso los más complejos. De hecho, el tema de la fragilidad emocional es muy oportuna: la afectividad narcisista, inestable y cambiante que no siempre ayudan a las partes a alcanzar una mayor madurez. Preocupado por una cierta difusión de la pornografía y la comercialización del cuerpo, también favorecido por un uso distorsionado de la Internet y debe ser denunciado la situación de aquellas personas que se ven obligadas a ejercer la prostitución. En este contexto, las parejas son a veces incierta, vacilante y están luchando para encontrar maneras de crecer. Muchos son los que tienden a permanecer en las primeras etapas de la vida emocional y sexual. La crisis de la pareja desestabiliza la familia y se puede ir a través de la separación y el divorcio a tener consecuencias graves en adultos, niños y la sociedad, lo que debilita los lazos individuales y sociales. La disminución de la población, debido a la mentalidad y las políticas contra la natalidad promovida por la salud reproductiva en el mundo, no sólo conduce a una situación en la que ya no está garantizada la alternancia de generaciones, pero es probable que conduzca a través del tiempo a un empobrecimiento económico y una pérdida de esperanza para el futuro. El desarrollo de la biotecnología también ha tenido un fuerte impacto en la tasa de natalidad.

El desafío para la pastoral

11. En este contexto, la Iglesia siente la necesidad de decir una palabra de la verdad y la esperanza. Se debe partir de la creencia de que el hombre viene de Dios y que, por tanto, una reflexión capaz de revivir las grandes preguntas sobre el significado de ser humano, puede encontrar un terreno fértil en los anhelos más profundos de la humanidad. Los grandes valores del matrimonio y la familia cristiana está buscando a través de la existencia humana, incluso en una época marcada por el individualismo y el hedonismo. Se debe dar la bienvenida a las personas con su existencia concreta, aprender a apoyar la investigación, fomentar el deseo de Dios y un deseo de sentirse plenamente parte de la Iglesia, incluso en aquellos que han experimentado la quiebra o se encuentra en las situaciones más diversas. El mensaje cristiano siempre tiene dentro de sí la realidad y la dinámica de la misericordia y la verdad, que convergen en Cristo.

PARTE II
La mirada de Cristo: El evangelio de la familia
La mirada en Jesús y la pedagogía divina en la historia de la salvación

12. Con el fin de "revisar nuestro paso en la tierra de los desafíos contemporáneos, la condición decisiva es mantener nuestros ojos fijos en Jesucristo, haciendo una pausa en la contemplación y adoración de la cara [...]. De hecho, cada vez que vuelva a la fuente de los cristianos abren nuevas vías y posibilidades inimaginables "(Papa Francis, Sermon de 04 de octubre 2014 ). Jesús miró a las mujeres y los hombres que se reunieron con el amor y la ternura, que acompaña sus pasos con la verdad, la paciencia y la misericordia, al anunciar las exigencias del Reino de Dios.

13. Teniendo en cuenta que el orden de la creación está determinada por la orientación a Cristo, debemos distinguir sin separar los diferentes grados por el cual Dios se comunica a la humanidad la gracia del pacto. Por razón de la pedagogía divina, de acuerdo con el orden de la creación evoluciona hacia la de la redención a través de etapas sucesivas, tenemos que entender la novedad de la boda sacramento cristiano en continuidad con el matrimonio natural de orígenes. Así que aquí significa el camino de la acción salvadora de Dios, tanto en la Creación y en la vida cristiana. En la creación, porque todas las cosas fueron hechas por medio de Cristo y ante los ojos de Él (cf. Col 1,16), los cristianos están "encantados de descubrir y dispuesto a respetar esas semillas de la Palabra que se encuentran ocultos; dejar que ellos ven a la profunda transformación que se produce en medio de los pueblos "( Ad Gentes , 11). En la vida cristiana: al igual que en el bautismo el creyente se inserta en la Iglesia a través de la Iglesia doméstica, que es su familia, se embarca en el "proceso dinámico, que avanza gradualmente con la progresiva integración de los dones de Dios" ( Familiaris consortio , 11) por la conversión continua al amor que nos salva del pecado y le da plenitud de vida.

14. Jesús mismo, en referencia al dibujo de la pareja humana primigenia, reafirma la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, mientras se dice que "por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres, pero al principio se no fue así »( Mt 19,8). La indisolubilidad del matrimonio ("Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre" Mt 19,6), no se debe entender como "yugo" impuesto a los hombres, sino como un "regalo" hecho a las personas en los Estados matrimonio. De esta manera, Jesús muestra cómo la condescendencia divina siempre acompañan el viaje humano, sanar y transformar los corazones endurecidos, con su gracia, orientándola hacia su inicio, a través del camino de la cruz. Se desprende de los Evangelios que el ejemplo de Jesús es paradigmática para la iglesia.De hecho, Jesús tomó una familia, comenzó a las señales en la fiesta de bodas en Caná, anunció el mensaje sobre el significado del matrimonio como la plenitud de la revelación de que se recupere el plan original de Dios ( Mt 19,3). Pero al mismo tiempo, poner en práctica lo que se ha enseñado manifestando así el verdadero significado de la misericordia.Esto aparece claramente en las reuniones con la mujer samaritana ( Jn 4,1-30) y con la adúltera ( Jn 8,1-11) en el que Jesús, con una actitud de amor hacia la persona pecadora, lleva al arrepentimiento y la conversión ( "Ir" y no peques más "), una condición para el perdón.

La familia en el plan de salvación de Dios

15. 's palabras de vida eterna que Jesús dio a sus discípulos incluyen la enseñanza sobre el matrimonio y la familia. Esta enseñanza de Jesús nos permite distinguir tres etapas básicas del plan de Dios para el matrimonio y la familia. Al principio, no es la familia de origen, cuando Dios el Creador instituyó el matrimonio entre primordial Adán y Eva, como la sólida base de la familia. Dios no sólo ha creado a los seres humanos de sexo masculino y femenino ( enero 1:27), pero también bendecido porque fueron fecundos y multiplicaos ( enero 1:28). Por esta razón, "el hombre dejará a su padre ya su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne" ( enero 2:24). Esta unión ha sido corrompida por el pecado y se ha convertido en la forma histórica del matrimonio en el Pueblo de Dios, que Moisés dio la oportunidad de emitir un certificado de divorcio (cf. Dt 24, 1 ss.) Esta forma era frecuente en la época de Jesús. Su advenimiento, y la reconciliación del mundo cayó a través de la redención efectuada por Cristo, terminó la era inaugurada por Moisés.

16. Jesús, que reconcilió consigo todas las cosas, informó el matrimonio y la familia a su forma original (cf. Mc 10,1-12).La familia y el matrimonio han sido redimidos por Cristo (cf. Ef 5,21-32), restaurado a la imagen de la Santísima Trinidad, el misterio de la cual fluye todo amor verdadero. El pacto conyugal, inaugurada en la creación y se revela en la historia de la salvación, recibir la revelación plena de su significado en Cristo y en su Iglesia. Por Cristo a través de la Iglesia, el matrimonio y la familia reciben la gracia necesaria para testimoniar el amor de Dios y vivir la vida de comunión. El evangelio de la familia a través de la historia del mundo desde la creación del hombre a imagen y semejanza de Dios (cf. enero 1, 26-27) hasta la finalización del misterio de la Alianza en Cristo al final de los tiempos con la boda de ' Cordero (cf. Ap 19,9, Juan Pablo II, Catequesis sobre el amor humano ).

La familia en los Documentos de la Iglesia

17. "A lo largo de los siglos, la Iglesia no perdió su constante enseñanza sobre el matrimonio y la familia. Una de las más altas expresiones de este Magisterio ha sido propuesto por el Concilio Vaticano II, en la Constitución pastoralGaudium et Spes , que dedica un capítulo entero a la promoción de la dignidad del matrimonio y de la familia (cf.Gaudium et spes , 47-52). Se ha definido el matrimonio como una comunidad de vida y amor (cf. Gaudium et spes , 48), poniendo el amor en el centro de la familia, mostrando al mismo tiempo, la verdad de este amor frente a las diversas formas de reduccionismo en la la cultura contemporánea. El "verdadero amor entre marido y mujer" ( Gaudium et Spes , 49) implica la entrega mutua, la inclusión y la integración de la dimensión de género y de la afectividad, que corresponde al plan divino (cf. Gaudium et spes , 48-49). Además, Gaudium et Spes 48 hace hincapié en el arraigo en Cristo de los cónyuges es Cristo el Señor "se encuentro de los esposos cristianos en el sacramento del matrimonio", y con sus restos. En la encarnación, Toma sobre el amor humano, la purifica, la perfecciona, y le da a la novia y el novio, con su Espíritu, la capacidad de vivir, que impregna toda su vida de fe, esperanza y caridad. De esta manera, la novia y el novio están tan consagrados y, a través de su gracia, a construir el Cuerpo de Cristo y son una Iglesia doméstica (cf.Lumen gentium , 11), para que la Iglesia, con el fin de comprender plenamente su misterio, mira a la familia cristiana , que se manifiesta de una manera genuina "( Documento de Trabajo 4).

18. "En la estela del Concilio Vaticano II, el magisterio papal ha profundizado la doctrina sobre el matrimonio y la familia. En particular, Pablo VI, la encíclica Humanae Vitae , ha puesto de relieve la estrecha relación entre el amor conyugal y la generación de la vida. San Juan Pablo II ha dedicado especial atención a la familia a través de la catequesis sobre el amor humano, la Carta a las Familias ( Gratissimam Sane ) y sobre todo con la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio . En estos documentos, el Pontífice llamó a la familia "el camino de la Iglesia"; ofreció una visión general de la vocación al amor del hombre y la mujer; ha propuesto las directrices fundamentales para la pastoral de la familia y por la presencia de la familia en la sociedad. En particular, el tratamiento de la caridad conyugal (cf.Familiaris consortio , 13), se describe la forma en que los esposos, en su amor mutuo, reciben el don del Espíritu de Cristo y vivir su vocación a la santidad "( Documento de trabajo , 5 ).

19. "Benedicto XVI, Encíclica Deus Caritas Est , volvió al tema de la verdad del amor entre el hombre y la mujer, que se ilumina plenamente sólo a la luz del amor de Cristo crucificado (cf. Deus caritas est , 2) . Destaca como: "El matrimonio basado en un amor exclusivo y definitivo se convierte en el icono de la relación entre Dios y su pueblo y viceversa: el modo de amar de Dios se convierte en la medida del amor humano" ( Deus caritas est , 11) . Por otra parte, en la encíclica Caritas in Veritate , destacando la importancia del amor como principio de la vida en sociedad (cf. Caritas in veritate , 44), el lugar donde se aprende de la experiencia del bien común "( Documento de trabajo 6) .
20 . "Papa Francesco, en la Encíclica Fidei Lumen abordar el vínculo entre la familia y la fe, escribe: "El encuentro con Cristo, y se dejan guiar por su amor se ensancha el horizonte de la existencia, da esperanza sólida que no defrauda. La fe no es un refugio para las personas sin valor, pero la expansión de la vida., revela una gran llamada, la vocación al amor, y asegura que este amor es fiable, que vale la pena entregarse a ella, porque su fundamento está en la fidelidad de Dios, más fuerte que toda nuestra debilidad "( Lumen Fidei , 53) "( Documento de trabajo 7).

La indisolubilidad del matrimonio y de la alegría de vivir juntos

21. 's regalo incorporación mutua del matrimonio sacramental está arraigado en la gracia del bautismo, el cual establece la alianza fundamental de toda persona a Cristo en la Iglesia. En la aceptación mutua y con la gracia de Cristo la promesa comprometida total de regalo, la lealtad y la apertura a la vida, que reconocen como elementos constitutivos de los regalos de boda que Dios les da, tomando en serio su compromiso mutuo, en su nombre y en el frente de la Iglesia.Ahora, en la fe, usted puede tomar los bienes del matrimonio como los mejores compromisos sostenibles a través de la ayuda de la gracia del sacramento. Dios consagra el amor de los esposos y confirma su indisolubilidad, ofreciendo su ayuda para vivir con fidelidad, la integración y la apertura mutua de la vida. Por lo tanto, la mirada de la Iglesia se dirige a los esposos, como el corazón de toda la familia, que también dirige su mirada a Jesús.

22. En la misma línea, haciendo nuestra la enseñanza del Apóstol que toda la creación ha sido diseñado en Cristo y por Él (cf. Col 1,16), el Concilio Vaticano II ha querido expresar su agradecimiento por el matrimonio natural, y de los elementos válidos presentes en otras religiones (cf. Nostra Aetate , 2) y en las culturas a pesar de las limitaciones y deficiencias (cf. Redemptoris Missio , 55). La presencia de las semillas del Verbo en las culturas (cf. Ad gentes , 11) se podría aplicar, en cierto modo, incluso con el matrimonio y la familia de tantas culturas y gente de no cristianos. Así que hay elementos válidos de algunas formas fuera del matrimonio cristiano -Sin embargo en base a la relación estable y verdadera de un hombre y una mujer - que en todo caso nos impulsa a ello. Con la vista puesta en la sabiduría humana de los pueblos y las culturas, la Iglesia también reconoce a la familia como la célula básica de la sociedad humana necesaria y fructífera.

La verdad y la belleza de la familia y la compasión hacia las familias heridas y frágil
23. Con profunda alegría y consuelo profundo, la Iglesia mira a los familiares que permanecen fieles a las enseñanzas del Evangelio, animándoles y dándoles las gracias por el testimonio que ofrecen. Gracias a ellos, de hecho, se hace creíble la belleza del matrimonio indisoluble y fiel para siempre. En la familia ", que se podría llamar la Iglesia doméstica" ( Lumen Gentium , 11), la primera experiencia madura de la comunión eclesial entre las personas, lo que se refleja, por la gracia, el misterio de la Santísima Trinidad. "Es aquí donde se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, siempre renovada, y sobre todo el culto divino en la oración y la ofrenda de la propia vida" ( Catecismo de la Iglesia Católica , 1657) . La Sagrada Familia de Nazaret, que es un modelo maravilloso, cuya escuela que "entender por qué tenemos que tener una disciplina espiritual, si seguimos la doctrina del Evangelio y ser discípulos de Cristo" (Pablo VI, Discurso en Nazaret , 5 de enero 1964). El evangelio de la familia, también se alimenta de las semillas que aún están a la espera de madurar, y debe hacerse cargo de esos árboles que se secan y no necesitan ser descuidados.

24. La Iglesia, como madre seguro y comprensivo maestro, al tiempo que reconoce que, para los bautizados, hay otra limitación que la boda sacramental, y que cualquier incumplimiento del mismo está en contra de la voluntad de Dios, también es consciente de la fragilidad de muchos de sus los niños que tienen dificultades en el camino de la fe. "Por lo tanto, sin disminuir el valor de la evangélica, debe acompañar a la misericordia y la paciencia con las posibles etapas de crecimiento de las personas que se están construyendo todos los días. [...] Un pequeño paso, en medio de grandes limitaciones humanas, puede ser más agradable a Dios de la vida hacia el exterior nadie correcta que pasa sus días sin hacer frente a dificultades significativas. Todos deben alcanzar el consuelo y el aliento del amor salvador de Dios, que actúa misteriosamente en cada persona, más allá de sus defectos y sus caídas "( Gaudium Evangelii , 44).

25. Para una pastoral de la gente que ha contraído un matrimonio civil, que están divorciados y vueltos a casar, o que simplemente viven juntos, la responsabilidad de la Iglesia para revelar a ellos la pedagogía divina de la gracia en sus vidas y ayudarles a alcanzar la plenitud del plan Dios en ellos. Siguiendo la mirada de Cristo, cuya luz ilumina a todo hombre (cf. Jn 1,9; Gaudium et Spes , 22), la Iglesia se dirige con amor a los que participan en su vida tan incompleto, reconociendo que la gracia de las obras de Dios también en sus vidas, dándoles el coraje de hacer el bien, para cuidar con amor por los demás y estar al servicio de la comunidad en la que viven y trabajan.

26. La Iglesia mira con aprensión a la desconfianza de muchos jóvenes al compromiso matrimonial, sufre de la prisa con que muchos de los fieles deciden poner fin a la obligación asumida, instaurándose otro. Estos fieles que pertenecen a la Iglesia en necesidad de atención pastoral situaciones de separación adecuadas misericordiosas y alentadores. Los jóvenes deben ser animados a no dude bautizados antes de la riqueza que sus proyectos de amor promueva el sacramento del matrimonio, el fuerte apoyo que reciben de la gracia de Cristo y la oportunidad de participar plenamente en la vida de la Iglesia.

27. De acuerdo con ello, una nueva dimensión de la pastoral familiar hoy es prestar atención a la realidad de los matrimonios civiles entre hombres y mujeres, en los matrimonios tradicionales y, en diferencias debidas, incluso a la cohabitación. Cuando el sindicato llegó a una notable estabilidad a través de un bono público, se caracteriza por un profundo afecto, de toda responsabilidad en relación con los hijos, de la capacidad de pasar las pruebas, puede ser visto como una oportunidad para acompañar el desarrollo del sacramento del matrimonio. Muy a menudo en lugar de convivencia se establece no en vista de un posible futuro matrimonio, pero sin ninguna intención de establecer una relación institucional.

28. Cumple con la mirada misericordiosa de Jesús, la Iglesia debe acompañar con la atención y el cuidado de sus hijos son los más vulnerables, perdidos y heridos marcada por el amor, la restauración de la esperanza y la confianza, como la luz del faro de un puerto o una antorcha transportada en entre la gente para iluminar a los que han perdido su ruta o están en medio de la tormenta. Consciente de que la más grande misericordia es para decir la verdad en el amor, vamos más allá de la compasión. El amor misericordioso, ya que atrae y une, por lo transforma y eleva. Invitar a la conversión.Así que de la misma manera que entendemos la actitud del Señor, que no se condena a la mujer adúltera, pero le pide que no pecar más (cf. Jn 8,1-11).
PARTE III
Comparación: perspectivas pastorales
Proclamando el Evangelio de la familia hoy en día, en diversos contextos

29. sínodo Diálogo ha tocado en algunos casos el pastoral más urgente que se le confíe a la realización de las Iglesias locales en comunión "cum Petro et sub Petro". La proclamación del Evangelio de la familia es una necesidad urgente de una nueva evangelización. La Iglesia está llamada a poner en práctica con la ternura de la madre y maestra de claridad (cf. Ef 4,15), en la fidelidad a la kénosis de Cristo misericordioso. La verdad se manifiesta en la debilidad humana no para condenar, sino para salvarlo (cf. Jn 3:16 -17).

30. Evangelización es responsabilidad de todo el pueblo de Dios, cada uno según su ministerio y carisma. Sin el testimonio gozoso de las parejas casadas y las familias, iglesias en las casas, la proclamación, incluso si es correcta, es probable que sea incomprendido o de ahogarse en el mar de palabras que caracteriza a nuestra sociedad (cf. NMI , 50).Los Padres sinodales han subrayado en repetidas ocasiones que las familias católicas en virtud de la gracia del sacramento de la boda ellos mismos están llamados a ser sujetos activos de la pastoral familiar.

31. Decisivo hará hincapié en la primacía de la gracia, y por lo tanto la posibilidad de que el Espíritu da el sacramento.Es experimentar que la alegría es el evangelio de la familia que "llena tu corazón y toda tu vida," porque en Cristo somos "liberados del pecado, de la tristeza, de vacío interior, el aislamiento" ( Gaudium Evangelii 1). A la luz de la parábola del sembrador (cf. Mt 13,3), nuestra tarea es colaborar en la plantación de el resto es obra de Dios. Tampoco hay que olvidar que la Iglesia que predica acerca de la familia es un signo de contradicción.

. 32 Por esto se requiere toda la Iglesia una conversión misionera: no se debe parar en un anuncio puramente teórica y desacoplado de los problemas reales de la gente. Nunca hay que olvidar que la crisis de fe llevó a una crisis del matrimonio y la familia, y como resultado, a menudo se interrumpe la transmisión de la misma fe de padres a hijos. Ante una gran fe para la imposición de algunas perspectivas culturales que debilitan la familia y el matrimonio no tiene ningún efecto.

33. La conversión también es el de la lengua, ya que en realidad es significativo. El anuncio tiene que experimentar que el evangelio de la familia es la respuesta a los anhelos más profundos de la persona humana y su dignidad a la plena realización de la reciprocidad, en la comunión y de la fecundidad. No se trata sólo de presentar la legislación, sino que propone valores, respondiendo a la necesidad de ellos que se encuentra hoy en día, incluso en los países más secularizados.

34. La Palabra de Dios es la fuente de la vida y la espiritualidad de la familia. El ministerio de la familia entera debe ser modelado dentro y capacitar a los miembros de la Iglesia doméstica a través de la lectura orante de la Sagrada Escritura y de la Iglesia. La Palabra de Dios no es sólo una buena noticia para la vida privada de los individuos, sino también un criterio de juicio y una luz para el discernimiento de los diversos retos que enfrentan los cónyuges y familias.

35. Al mismo tiempo, muchos padres sinodales han insistido en un enfoque más positivo a la riqueza de las diferentes experiencias religiosas, sin ocultar las dificultades. En estas diversas diversidad religiosa y cultural que caracteriza a las naciones primero deben apreciar las posibilidades positivas y evaluarlos a la luz de las limitaciones y deficiencias.

36. matrimonio cristiano es una vocación que le da la bienvenida con una preparación adecuada en un camino de fe, con un discernimiento maduro, y no debe ser considerada sólo como una tradición cultural o requisito social o legal. Por lo tanto será necesario realizar caminos que acompañan a la persona y la familia, de modo que la divulgación de los contenidos de la fe para unir la experiencia de vida que ofrece a toda la comunidad eclesial.

37. ha llamado repetidamente a la necesidad de una renovación radical de la práctica pastoral, a la luz del evangelio de la familia, la superación de la óptica individualista que aún caracterizan. Para ello ha insistido a menudo sobre la renovación de la formación de los sacerdotes, diáconos, catequistas y otros agentes de pastoral, mediante una mayor participación de las mismas familias.

38. Asimismo, subrayó la necesidad de que los miembros de Evangelización informes acondicionado francamente cultural, social, político y económico, como el excesivo espacio dado a la lógica del mercado, lo que impide una verdadera vida familiar, lo que resulta en la discriminación, la pobreza, la exclusión y la violencia. A esto hay que desarrollar el diálogo y la cooperación con las estructuras sociales, y debe ser alentado y apoyado a los laicos que están comprometidos, como los cristianos, en el cultural y socio-político.

Conducir a los comprometidos en el proceso de preparación para el matrimonio

39. La compleja realidad social y los desafíos que la familia se enfrenta hoy en día requieren un mayor compromiso de toda la comunidad cristiana en la preparación de los novios para el matrimonio. Es necesario recordar la importancia de la virtud. Entre ellos, la condición de la castidad es valioso para el crecimiento genuino amor interpersonal. Acerca de esta necesidad, los Padres sinodales se mostraron unánimes en subrayar la necesidad de una mayor implicación de toda la comunidad se centra en el testimonio de las mismas familias, así como una base de preparación para el matrimonio en el camino de la iniciación cristiana, haciendo hincapié en la relación del matrimonio con el bautismo y los otros sacramentos. También ha puesto de relieve la necesidad de programas específicos para la preparación para el matrimonio sea genuina experiencia de la participación en la vida eclesial, y profundizar en los diversos aspectos de la vida familiar.

Acompañar a los primeros años de vida matrimonial

40. Los primeros años de matrimonio son un periodo vital y delicado en el que las parejas a crecer en la conciencia de los retos y la importancia del matrimonio. De ahí la necesidad de un acompañamiento pastoral para continuar después de la celebración de la Santa Cena (cf. Familiaris consortio , Parte III). Es de gran importancia en esta presencia pastoral de los matrimonios con experiencia. La parroquia es considerado como el lugar donde las parejas con experiencia pueden ponerse a disposición de los más pequeños, con la posible competencia de las asociaciones, movimientos eclesiales y nuevas comunidades. Se debe animar a la pareja a una actitud fundamental de dar la bienvenida al gran don de los hijos. Por favor, tenga en cuenta la importancia de la espiritualidad de la familia, la oración y la participación en la Eucaristía dominical, animar a las parejas a reunirse regularmente para promover el crecimiento de la vida espiritual y la solidaridad en las demandas concretas de la vida. Liturgias, devociones y celebraciones eucarísticas para las familias, sobre todo en el aniversario de matrimonio, fueron citados como vital para promover la evangelización a través de la familia.

El cuidado pastoral de los que viven en el matrimonio civil o de convivencia

41. Mientras continúa para anunciar y promover el matrimonio cristiano, el Sínodo también alienta al discernimiento pastoral de la situación de muchos de los que ya no viven esta realidad. Es importante entrar en diálogo con estas personas pastorales con el fin de poner de relieve los elementos de sus vidas que pueden conducir a una mayor apertura al Evangelio del matrimonio en su plenitud. Los pastores tienen que identificar los elementos que pueden promover la evangelización y el crecimiento humano y espiritual. Una nueva conciencia de la atención pastoral de hoy es captar los elementos positivos presentes en los matrimonios civiles y, en diferencias debidas en hogares institucionales. Es necesario que la propuesta de la Iglesia, al tiempo que afirmaba claramente el mensaje cristiano, vamos a indicar también elementos estructurales en aquellas situaciones que no coinciden o incluso no más que eso.

42. También se ha observado que en muchos países un "creciente número de parejas que viven juntasexperimentalmente , hay matrimonio ni canon ni civil "( Documento de trabajo , 81). En algunos países, esto es especialmente el caso en el matrimonio tradicional, acordado entre las familias y con frecuencia se celebra en varias etapas. En otros países, por el contrario está creciendo el número de los que hayan vivido juntos durante mucho tiempo llamando a la celebración del matrimonio en la iglesia. La mera convivencia se elige a menudo debido a la mentalidad general es contraria a las instituciones y los compromisos en firme, sino también a la expectativa de la seguridad existencial (trabajo y salario fijo). En otros países, por último, uniones de hecho son muy numerosos, no sólo al rechazo de los valores de la familia y el matrimonio, sino también por el hecho de que el matrimonio se percibe como un lujo, y las condiciones sociales, de modo que la pobreza material empujando a vivir las uniones de hecho.

43. Todas estas situaciones deben ser abordados de una manera constructiva, tratando de convertirlos en oportunidades de avanzar hacia la plenitud del matrimonio y de la familia a la luz del Evangelio. Se trata de reflexionar y acompañarlos con paciencia y mansedumbre. Para este propósito es importante para presenciar auténticas familias cristianas atractivas como agentes de la evangelización de la familia.

El cuidado de las familias heridas (separados, divorciados y vueltos a casar no, divorciadas y vueltas a casar, familias monoparentales)

44. Cuando la novia y el novio están experimentando problemas en sus relaciones, deben poder contar con la ayuda y orientación de la Iglesia. El ministerio de la caridad y la misericordia tienden a la recuperación de las personas y las relaciones. La experiencia demuestra que con la ayuda adecuada y con la acción de la gracia de la reconciliación un gran porcentaje de las crisis matrimoniales se superan de manera satisfactoria. Saber perdonar y ser perdonado es una experiencia fundamental en la vida familiar. El perdón entre los cónyuges le permite disfrutar de un amor que es para siempre y nunca se apaga (cf. 1 Cor 13,8). A veces es difícil, sin embargo, para aquellos que han recibido el perdón de Dios tienen la fuerza para ofrecer el perdón genuino para regenerar la persona.

45. Durante el Sínodo resonó una clara necesidad de opciones pastorales valientes. Confirmando enérgicamente la fidelidad al Evangelio de la familia y el reconocimiento de que la separación y el divorcio son siempre una lesión que provoca un profundo sufrimiento a los cónyuges y los niños que viven allí, los Padres sinodales han advertido de la urgencia de nuevos programas pastorales, que comienzan a partir de la efectiva realidad de la fragilidad de la familia, sabiendo que están a menudo más "sufrieron" con el sufrimiento que elegir libremente. Esas situaciones son diferentes factores, tanto los factores personales y culturales y socio-económicos. Necesitamos una mirada diferenciada como San Juan Pablo II sugirió (cf. Familiaris consortio , 84).

46. ​​Cada familia en primer lugar debe ser escuchado con respeto y amor por lo compañeros en el viaje como el Cristo con los discípulos en el camino a Emaús. Aplicar de una manera particular para estas situaciones las palabras del Papa Francisco: "La Iglesia comenzará sus miembros - sacerdotes, religiosos y laicos - a este" arte del acompañamiento, "porque todo el mundo siempre se aprende a quitarse los zapatos delante de la sagrada tierra de 'otro (cf. Ex 3,5).Tenemos que dar paso a nuestro ritmo saludable de proximidad, con una mirada de respeto y compasión, pero al mismo tiempo saludable, libre y animarles a madurar en la vida cristiana "( Gaudium Evangelii , 169).

47. Un discernimiento particular es esencial para acompañar pastoralmente separadas, divorciadas, abandonadas. Cabe bienvenida y apreciada sobre todo el sufrimiento de aquellos que han sufrido injustamente separación, divorcio o abandono, o se han visto obligados por los malos tratos de un cónyuge para romper la convivencia. Perdón por la injusticia no es fácil, pero es un viaje que la gracia hace posible. De ahí la necesidad de un ministerio de la reconciliación y la mediación también a través de los centros de asesoramiento especializados que se establecerá en la diócesis. Del mismo modo, siempre hay que resaltar que es esencial tener unas consecuencias justas y constructivas de separación o divorcio en los niños, en cualquier caso, las víctimas inocentes de la situación. No pueden ser un "objeto" que lidiar y ir a buscar las mejores formas para que puedan superar el trauma de la separación de la familia y crecen de una manera de lo posible serena. En cualquier caso, la Iglesia siempre debe hacer hincapié en la injusticia que viene muy a menudo de la situación de divorcio. Especial atención se debe dar con el acompañamiento de las familias monoparentales, de una manera particular de ser mujeres atendidas que tienen que llevar yo solo la responsabilidad del hogar y la crianza de los hijos.

48. Un gran número de los Padres destacó la necesidad de que sea más accesible y ágil, posiblemente totalmente libre, los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad. Entre las propuestas se indicaron: la superación de la necesidad de dos decisiones conformes; la posibilidad de determinar un punto de vista administrativo, bajo la responsabilidad del Obispo diocesano; un juicio sumario que se realizarán en los casos de nulidad notoria. Algunos padres, sin embargo, se oponen a estas propuestas, ya que no proporcionan una evaluación fiable. Hay que destacar que en todos estos casos es determinar la verdad sobre la validez de la fianza. De acuerdo con otras propuestas, a continuación, se debe dar la oportunidad de dar importancia al papel de la fe de aquellos que se casó a la validez del sacramento del matrimonio entre bautizados por sostener que todos los matrimonios son sacramento válido.

49. Alrededor del matrimonio agilizar el procedimiento, requerido por muchos, además de la preparación de los trabajadores suficientes, el clero y los laicos con prioridad dedicación, demandas para enfatizar la responsabilidad del obispo diocesano, que en su diócesis podría contratar a consultores que prepararon adecuadamente libre asesorará a las partes sobre la validez de su matrimonio. Esta función puede ser realizada por una persona cualificada o de la oficina (cf.Dignitas connubii , art. 113, 1).

50. Personas divorciadas, pero no se volvió a casar, que a menudo son testigos de la fidelidad conyugal, deben ser alentados a encontrar en la Eucaristía el alimento que los sostiene en su estado. La comunidad local y los pastores deben acompañar a estas personas con cuidado, sobre todo cuando hay niños o grave de su situación de pobreza.
51. situaciones de divorciados vueltos a casar también requieren atento discernimiento y el acompañamiento de un gran respeto, evitando cualquier lenguaje y la actitud que les hace sentirse discriminados y promover su participación en la vida comunitaria. Cuidar de ellos no es para la comunidad cristiana a un debilitamiento de su fe y su testimonio acerca de la indisolubilidad del matrimonio, sino que se expresa en este su atención caritativa.

52. ¿Ha considerado la posibilidad de que los divorciados casados ​​de nuevo acceso a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Varios padres sinodales han insistido en favor de las actuales normas en vigor de la relación fundamental entre la participación en la Eucaristía y la comunión con la Iglesia y su enseñanza sobre el matrimonio indisoluble. Otros no fueron generalizadas para dar la bienvenida a la mesa eucarística, en algunas situaciones especiales y bajo condiciones estrictas, sobre todo cuando se trata de casos irreversibles y relacionados con obligaciones morales para con sus hijos que sufrirían sufrimientos injustos. Cualquier acceso a los sacramentos debe ir precedida de un penitente bajo la responsabilidad del obispo diocesano. Sigue siendo el tema en profundidad, teniendo en cuenta la distinción entre la situación objetiva de pecado, y de las circunstancias atenuantes, ya que "la imputabilidad o la responsabilidad de una acción pueden disminuir o incluso desaparecer" por "factores psicológicos o sociales" diferentes (Catecismo de la Iglesia Católica , 1735).

53. Padres Algunos han argumentado que la cohabitación divorciado y vuelto a casar o se puede recurrir a la comunión espiritual fructífera. Otros padres se han preguntado por qué entonces no puede tener acceso a los sacramentos. A continuación, pidió una profundización del tema puede poner de manifiesto las peculiaridades de las dos formas y su relación con la teología del matrimonio.

54. Cuestiones relativas a los matrimonios mixtos son a menudo devueltos en las intervenciones de los Padres sinodales.La diversidad de la disciplina matrimonial de las Iglesias ortodoxas en algunos contextos plantea problemas en los que usted necesita para pensar en el campo ecuménico. Del mismo modo para los matrimonios interreligiosos será una contribución importante para el diálogo con otras religiones.

El cuidado pastoral de las personas con orientación homosexual

55. Algunas familias viven la experiencia de tener a su gente internos con orientación homosexual. En este sentido, hemos cuestionado sobre la atención pastoral que es apropiada para hacer frente a esta situación al referirse a lo que enseña la Iglesia: "No hay fundamento alguno para asimilar o establecer ni remotamente similar, incluyendo uniones del mismo sexo y el plan de Dios para el matrimonio y la familia ". Sin embargo, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidas con respeto y sensibilidad. "En su sentido debe evitarse todo signo de discriminación injusta" (Congregación para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales , 4).

56. Es totalmente inaceptable que los pastores de la Iglesia sufren las presiones en este asunto y que los organismos internacionales para condicionar la ayuda financiera a los países pobres, la introducción de leyes que establecen el "matrimonio" entre personas del mismo sexo.

La transmisión de la vida y el desafío de la caída de las tasas de natalidad

57. No es difícil ver la difusión de una mentalidad que reduce la generación de la vida a una variable de la planificación individual o pareja. Los factores económicos ejercen una carga que contribuye a veces decisiva a la fuerte caída de la tasa de natalidad, lo que debilita el tejido social, pone en peligro la relación entre las generaciones y hace que parezca más incierto sobre el futuro. La apertura a la vida es una exigencia intrínseca del amor conyugal. En este sentido, la Iglesia apoya a las familias que acogen, educan y lo rodean con afecto a sus hijos con discapacidades.

58. También en este ámbito es necesario comenzar por escuchar a la gente y dar la razón de la belleza y la verdad de la apertura incondicional a la vida como lo que hay amor humano para ser vivida en plenitud. Es sobre esta base que podemos soportar la enseñanza adecuada sobre métodos naturales para la procreación responsable. Nos ayuda a vivir en una comunión armoniosa y consciente entre los cónyuges, en todas sus dimensiones, junto con la responsabilidad generativa. Hay que re-descubrió el mensaje de la encíclica Humanae Vitae de Pablo VI, que hace hincapié en la necesidad de respetar la dignidad de la persona en la valoración moral de los métodos de regulación de nacimientos. La adopción de niños huérfanos y abandonados, aceptado como sus propios hijos, es una forma específica de pastoral familiar (cf. Apostolicam actuositatem , III, 11), invocada y alentado por el Magisterio (cf. repetidamente Familiaris Consortio , III, II; Evangelium Vitae , IV, 93). La elección de la adopción de cuidado de crianza y expresa una experiencia de la fecundidad marital particular, no sólo cuando está marcada por la infertilidad. Esta elección es un signo elocuente de la familia, una oportunidad para dar testimonio de su fe y de restaurar la dignidad rama que ha sido privado.

59. debe ayudar a vivir las emociones, incluso en el vínculo matrimonial como un camino de maduración, en la aceptación cada vez más profunda de los demás y en una donación cada vez más plena. Cabe destacar en este contexto la necesidad de ofrecer vías de formación que se alimentan en la vida matrimonial y la importancia de los laicos que ofrece un acompañamiento hecho de un testimonio vivo. Es una gran ayuda un ejemplo de un amor verdadero y profundo hecho de ternura, respeto, capaz de crecer con el tiempo y en su abierto concreta a la generación de la vida es la experiencia de un misterio que nos trasciende.

El reto de la educación y el papel de la familia en la evangelización

. 60 Uno de los retos fundamentales que enfrentan las familias en las que son hoy en día es sin duda el de la educación, hicieron realidad cultural más desafiante y complejo de la presente y de la gran influencia de los medios de comunicación. Hay que tener debidamente en cuenta las necesidades y expectativas de las familias a ser en la vida diaria, los lugares de crecimiento, la transmisión práctica y esencial de las virtudes que dan forma a la existencia. Esto indica que los padres puedan elegir libremente el tipo de educación que debe darse a los niños de acuerdo a sus creencias.

61. La Iglesia desempeña un papel importante en el apoyo a las familias, a partir de la iniciación cristiana, a través de comunidades acogedoras. Se pidió hoy más que ayer, en situaciones complejas, como en los ordinarios, para apoyar a los padres en sus esfuerzos educativos, acompañando a los niños y jóvenes en sus trayectorias de crecimiento a través personalizada capaz de introducir el sentido pleno de la vida y suscitar decisiones y responsabilidades, vivida a la luz del Evangelio. María, en su ternura, la misericordia, la sensibilidad materna puede alimentar el hambre de la humanidad y la vida, que es invocado por las familias y por el pueblo cristiano. El cuidado pastoral y una devoción mariana son un punto de partida debe ser la de anunciar el Evangelio de la familia.
Conclusión
62. Reflexiones propuestas, el resultado de los trabajos del sínodo celebrado en una gran libertad y una forma de escuchar a los demás, la intención de hacer preguntas y dar perspectiva a ser adquirida y especificada por el reflejo de las iglesias locales en el año que nos separa de la General Ordinaria del Sínodo de los Obispos prevista para octubre de 2015, dedicado a la vocación y misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo. Estas no son decisiones fáciles o perspectivas. Sin embargo, la forma en colegio de los obispos y la participación de todo el pueblo de Dios, bajo la acción del Espíritu Santo, mirando el modelo de la Sagrada Familia, nos llevarán a encontrar caminos de la verdad y la misericordia para todos. Es la esperanza de que desde el principio de nuestro trabajo Papa Francesco dirigida a nosotros invitándonos a la valentía de la fe y la aceptación humilde y honesta de la verdad en la caridad.
[03044-01,01] [Texto original: italiano]