«Es además urgentísimo que se renueve en todos, sacerdotes, religiosos y laicos, la conciencia de la absoluta necesidad de la pastoral familiar como parte integrante de la pastoral de la Iglesia, Madre y Maestra. Repito con convencimiento la llamada contenida en la Familiaris consortio: “...cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia” (n. 70).


Mostrando entradas con la etiqueta EDUCAR PARA EL AMOR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EDUCAR PARA EL AMOR. Mostrar todas las entradas

17 de mayo de 2015

LA FIDELIDAD CONYUGAL

Posibilidad de compromiso
“No hay compromiso posible más que para un ser que no se confunde con su situación del momento, y que reconoce esta diferencia entre él y su situación, y se toma en consecuencia, como trascedente de algún modo, a su futuro, que responde de él”1
La fidelidad conyugal se basa en una promesa que realizamos ante Dios y ante los hombres y que le hacemos a alguien concreto, con quien nos comprometemos para toda la vida. Es un compromiso incondicional, una promesa llena de audacia como por otra parte requiere el amor.
Todo compromiso por definición es incondicional, si nos comprometemos con alguien a visitarle mañana, el depositario de este compromiso entiende que salvo causa de fuerza mayor que nos lo impida, iremos a verle.
No sabemos qué tiempo hará mañana, ni como nos encontraremos de ánimo, pero podemos hacer abstracción de todas estas circunstancias intermedias que no dependen directamente de nuestra voluntad y que no tienen la fuerza suficiente para impedir que cumplamos nuestra palabra. Porque somos libres y hacemos uso de nuestra libertad, (el ejercicio de la libertad requiere que se realice una elección y que esa decisión se mantenga) y tenemos esta capacidad de abstracción, podemos comprometernos.
La fórmula que recitamos al casarnos, es una fórmula genérica, “prometo serte fiel, en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad…todos los días de nuestra vida”, estamos expresando que desconocemos cuales son las circunstancias concretas por las que vamos a pasar, pero haciendo abstracción de ellas declaramos que no tendrán la fuerza suficiente para impedir que cumplamos nuestra palabra. El compromiso matrimonial está unido a una ignorancia fundamental sobre el futuro. Se ignora, al prometer fidelidad a nuestro cónyuge, qué futuro nos espera e incluso como habrá evolucionado el ser amado el día de mañana. Sin embargo, esta ignorancia confiere al juramento su valor y su fundamento. No se trata de responder a algo que sea dado absolutamente.

La limitación impuesta por el compromiso conyugal es un enriquecimiento, porque posibilita la acción y la configuración del propio ser en una línea determinada. No existe oposición entre libertad y compromiso, es la libertad la que posibilita el compromiso conyugal. Esta forma de entregarnos con lo que somos y tenemos, esta forma de donación personal, necesita estar vinculada a una promesa de esta índole.

28 de abril de 2015

EL OBISPO MUNILLA EXPLICA 10 VERDADES SOBRE SEXO POLÍTICAMENTE INCORRECTAS

l obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha publicado un libro titulado “Sexo con alma y cuerpo” (con la palabra “sexo” muy grande en la portada, como mandan los cánones, y en letras rosas sobre fondo blanco, como en los manuales de sexualidad picante que se publican hoy).

 
Pero es la única concesión al márketing: el texto es contracultural. O quizá es contra-contracultural, según se mire.

Se trata de un libro “a cuatro manos” (no piensen mal, no es una práctica sexual, sino editorial). La co-autora es Begoña Ruiz Pereda, monitora del proyecto educativo “Aprendamos a amar” y experta en educación afectiva y sexual. 

Munilla echa mano de tres armas en su arsenal:
 
1) su experiencia con jóvenes durante muchos años, forjada en el movimiento Jóvenes por el Reino de Cristo, en su labor sacerdotal y luego en su cargo como obispo responsable de la pastoral juvenil. 

2) Su capacidad divulgadora y comunicativa, conocida por quienes le siguen en las redes sociales (es incansable en Twitter y Facebook) y en Radio María

3) Su popularidad y acceso al debate público, sin asustarse nunca de las cámaras o los periodistas

Con todo esto, y la experiencia educadora de Begoña Ruiz, el obispo vasco aprovecha para desmantelar “el emperador desnudo” que es la ideología del sexo hedonista y propone la alternativa cristiana de siempre, que no es la represión, sino el amor y la castidad (recordando que la castidad no es el celibato, sino la vivencia sana de la sexualidad según el estado de vida de cada uno: casados, solteros o consagrados). 

Destacamos a continuación 10 ideas estimulantes y políticamente incorrectas contra la dictadura del “pansexualismo” que pronuncia el obispo… incluyendo una corrección al líder de izquierda populista Pablo Iglesias sobre el sexo como truco anestesiante para someter a las poblaciones.

1. Si aún usan la palabra "novio" son cristianos…

«Ya no es habitual encontrar a un joven que te presente a su novia o a una chica que te presente a tu novio; y cuando eso ocurre, generalmente compruebas que estos jóvenes están insertados en algún grupo de experiencia cristiana o que pertenecen a familias de hondas raíces cristianas.» 

2. Cursos de sexualidad: ¿mero adiestramiento genital?

«La gran mayoría de los cursos de educación afectivo-sexual que se imparten en la red de enseñanza pública (a veces incluso en la privada) son abiertamente antinaturales por haber asumido la ideología de género. No ofrecen una educación sexual sino una mera enseñanza de la práctica genital. Es como si nos diesen un cursillo de como conducir un coche sin enseñarnos las nociones del código de circulación y sin que supiésemos a dónde poder dirigirnos con él. »

3. Educar contra la pornografía significa enseñar a controlar Internet

«El hecho de que el recurso a la pornografía sea tan accesible con las nuevas tecnologías hace que se distorsione de forma muy notable la visión real de la sexualidad en la mente de un adolescente. No pocas veces la educación del adolescente en una equilibrada visión de la sexualidad pasa por la educación en el uso adecuado de Internet. »

4. Cuando los que cohabitan rompen: como un divorcio

«He sido testigo y he procurado acompañar el dolor de jóvenes que viven el drama de la ruptura de su noviazgo, como si de un minidivorcio se tratase. Una de las razones principales de este hecho es el no haber planteado adecuadamente las relaciones en el noviazgo. Si en la etapa de noviazgo se vive de hecho como si la pareja fuese ya un matrimonio es previsible que se deriven de ahí muchos sufrimientos. El noviazgo es una etapa para discernir mientras que el matrimonio es la etapa de la entrega plena.»

5. Cohabitar no previene la ruptura: aumenta el riesgo

«Décadas atrás solía argüirse que era conveniente convivir antes de casarse para poder dar el paso al matrimonio con mayor seguridad. Posteriormente hemos podido constatar que el índice de rupturas matrimoniales es superior en quienes han convivido previamente, a lo que hay que añadir el alto número de convivencias prematrimoniales que terminan en la ruptura sin llegar a la boda (y que por la forma de relación establecido resultan ser un minidivorcio).»

6. La castidad es buena, pero como todo lo valioso, es exigente

«La verdad moral que custodia la virtud de la castidad es buena para nosotros; más aún, no sólo es buena sino que es bella y atrayente. Eso no quiere decir que esa belleza, ese bien, esa verdad, no sean exigentes. No hay nada valioso en esta vida que no requiera nuestra entrega sacrificada.»
 
7. Con trucos estadísticos ocultan a los castos

«Una de las estrategias del pansexualismo y de la ideología de género es la de hacernos creer que la castidad no es posible entre los jóvenes, ni como ideal ni como realidad. Pienso que se ha prefabricado una imagen sobre la sexualidad en la juventud con el intento de acomplejar a quienes no se suben al carro. […] Por ejemplo, la edad media de inicio de las relaciones sexuales solamente es calculada entre jóvenes que ya han tenido relaciones sexuales. Por lo tanto, no tiene en cuenta a los demás, a los que viven en castidad. Por ello estamos ante un dato muy desorientador y manipulador. En España los jóvenes que ya han tenido relaciones sexuales a los 16 años son un 21,7%.» 

8. Del pan y circo al sexo y fútbol

«Hemos actualizado el pan y circo por el sexo y fútbol. Pero el principio sigue siendo el mismo o muy parecido. Es interesante conocer que los términos “lujo” y “lujuria” tienen la misma raíz etimológica: luxus, es decir, torcedura. En efecto, tanto el lujo (materialismo consumista) como la lujuria (pansexualismo) son una torcedura, una desviación del recto camino que conduce a la felicidad del ser humano.»

9. Pablo Iglesias sobre el follar: se equivoca 

«Me estoy acordando de unas declaraciones de Pablo Iglesias, líder de Podemos, en las que afirmaba: “Decían los estudiantes del 68 ‘hagamos el amor y no la guerra’. Para mi generación eso de hacer el amor es una cursilada, mi generación prefiere follar. Y más nos valdría aprender a hacer la guerra para que no nos sigan follando”. Se equivocaba Oablo Iglesias en su análisis porque eso que él dice que su generación prefiere, follar, forma parte de la estrategia del poder para seguir sometiéndonos. La dictadura más consolidada es aquella en la que los esclavos sienten placer en serlo.»

10. ¿De quién es el corazón?

«El corazón no es de quien lo rompe, sino de quien lo repara. Por ello, nuestro corazón es el corazón de Cristo.»


23 de septiembre de 2014

7 COSAS QUE DEBERÍAS DECIRLE A TU HIJO TODOS LOS DÍAS


















La educadora y divulgadora Miriam Aguirre, proponía algunas combinaciones de palabras que había que decirle a cada uno de tus hijos «todos» los días. No era una lista exhaustiva. Y, a mi modo de ver, parece más dirigido a padres que a madres, a ellas suelen salirle estas cosas espontáneamente.
Creo que es un buen propósito para el curso que comienza. Me gustaron porque no es un recetario de autoayuda. De una manera u otra es un modo de ver a nuestros hijos como Dios nos mira a todos, ¿no?
Cambio pocas cosas de la redacción original de Aguirre:
  1. «Te amo/Te quiero». No debe pasar un solo día sin que tus hijos escuchen de tu boca, y sientan con seguridad, que los amas. Vendrán días difíciles, habrá momentos en los que ellos tomen decisiones que tal vez no sean las mejores. Asegúrate de que sepan con toda certeza que, sin importar lo que les pase o su forma de ser, nunca dejarás de amarlos.
  2. «Todos los días doy gracias por ti». Permite que escuchen de tu boca que das gracias a Dios por tenerlos en tu vida y que deseas su bienestar, que sean felices, que sean santos. Reza con ellos También ora por su bienestar, especialmente cuando tienen dificultades, y que lo sepan.
  3. «Me haces muy feliz». Esto no puede ser más cierto. Para cada madre o padre no hay verdad más acertada. Los hijos son una fuente inagotable de felicidad y amor. Es importante que ellos sepan esto. No esperes al día de graduación o su boda para decírselo: hazlo hoy mismo.
  4. «Eres muy especial». Es de extrema importancia que los niños entiendan desde una corta edad que son diferentes y que esto los hace únicos y especiales. Además, todos queremos sobresalir de alguna manera. Ponte la meta de decirles a diario que para ti ellos son incomparables y lo más especial que te ha pasado en la vida.
  5. «Me gusta mucho cuando tú…» Toda persona disfruta de saber que lo que hace agrada a otros. En especial tus hijos, que piensan que eres la persona más interesante, inteligente y la persona que más aman. Señala cualquier detalle positivo en su comportamiento, su carácter, su bondad, sus talentos, sus divertidas ideas o su desempeño en la escuela.
  6. «Creo en ti/Confío en ti». Nuestros pequeños pueden crecer sintiéndose inseguros si no saben que tenemos confianza y que creemos en ellos. Podemos aprovechar momentos en familia, ocurrencias como en el momento de tomar una decisión adecuada para su edad, decirles que confiamos en ellos y respetar su decisión.
  7. «Eres capaz/Yo sé que tú puedes». Los niños pueden sentirse desanimados fácilmente cuando al intentar hacer algo no resulta como lo esperaban después de solo una o dos pruebas. Debemos alentarlos para que sigan intentado y expresarles que sabemos que ellos son capaces de realizar la tarea. Si necesitan más información, más práctica o más explicaciones para que la entiendan completamente, hagamos lo necesario, pero siempre deben de saber que ellos tienen la capacidad de hacerlo.
Aunque la profesora Aguirre se refiere a hijos pequeños, parece claro que no importa la edad.
Especialmente dedicado a todos esos padres y madres fabulosos que por «salvar el mundo» o intentar «dejar un mundo mejor», a veces, por un inconsciente activismo, descuidan(mos) detalles importantes de su verdadera vocación: «limpiar mocos».

 Juanjo Romero: CONOZE.COM

15 de septiembre de 2014

LA AFAMADA SOCIÓLOGA G. KUBY REVELA POR QUÉ DESDE LA ONU BUSCAN GLOBALIZAR UNA REVOLUCIÓN SEXUAL







Entrevista a la influyente socióloga alemana, escritora y conferencista Gabriele Kuby, que revela el rostro oculto de líderes políticos, feministas radicales que desde gobiernos, la ONU y otros organismos promueven la atea ideología de género.
Portaluz tuvo el privilegio de publicar a comienzos de este año entrevista a esta influyente intelectual. Ahora gracias al periodista Benjamín Vail (ofs) accedemos a un nuevo diálogo -difundido en inglés 

Apoyándose en el nuevo libro de Kuby (ya traducido a varios idiomas) “La Revolución Sexual Global: La destrucción de la libertad en nombre de la libertad”, Benjamín se adentra en pedirle que devele las intenciones finales de quienes buscan globalizar la ideología de género…

Para poner al día a nuestros lectores, ¿Podría por favor resumir la tesis principal de su nuevo libro?
Kuby: Después de mi conversión a la fe católica, dada mi experiencia en el estudio de la sociología y el interés por los acontecimientos políticos y sociales, comencé a darme cuenta que la sexualidad es el tema de nuestro tiempo. Vivimos en una época en que las normas sexuales -como nunca antes en la historia de la humanidad- están siendo transformadas poniéndolas completamente de revés. Ninguna sociedad había hecho esto. Ninguna sociedad había dicho alguna vez: "Vive tu impulso sexual como quieras". Pero nuestra sociedad lo hace. Creo que este enfoque de la sexualidad es un ataque medular contra la dignidad del ser humano y la sociedad en su conjunto, ya que si una sociedad abandona su moralidad en general -especialmente en el área de la sexualidad-, cae en la anarquía, en el caos y esto puede dar lugar a un nuevo régimen totalitario liderado por el Estado.

Un tema principal en su libro es la "transversalidad de género" (mainstreaming de género) ¿Puede usted educar a nuestros lectores sobre este concepto y explicar por qué lo califica de dañino? 
Kuby: "Gender" era un término gramatical usado para diferenciar el género, antes de que fuera utilizado en la agenda política. Las feministas radicales descubrieron esta palabra y la usaron para crear una nueva ideología. Me maravilla la estratégica visión de futuro... saber que usted necesita un término para promover una nueva idea, y este término que eligieron es: "género". Género ahora significa que hay un "sexo social", que puede diferir del sexo biológico. Por supuesto existen diferencias culturales e históricas en las formas en que pueden vivirse la masculinidad y feminidad. Pero la teoría feminista refiere que el sexo es una construcción social que puede ser diferente del sexo biológico y que de hecho, no tiene por qué ser idéntica al sexo biológico. Sucede que si renunciamos a nuestra identidad como hombre o mujer, y decimos que no hay tal identidad, entonces, como consecuencia, todo el orden sexual se derrumba y cualquiera puede tener sexo con cualquiera. Porque este movimiento no reclama sólo que se respete un planteamiento teórico, sino una práctica: No hay dos sexos, o dos géneros -dicen-, sino muchos géneros… hombres y mujeres heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, transgénero, intersexuales y personas queer ("queer" es un término que usan para cualquier tipo de desviación sexual de la heterosexualidad).

La teoría de género dice en definitiva que nuestra orientación sexual es el principal criterio para nuestra identidad. Y el valor principal por el cual se promueve esa teoría, es la libertad. Nuestra sociedad hiper-individualizada reivindica que somos libres para elegir nuestro sexo, ser hombre o mujer, pues esta sería nuestra libertad para elegir la orientación sexual que deseemos. La teoría de género nos dice que la sociedad no sólo debe tolerar, sino aceptar positivamente cualquier tipo de orientación sexual. Pero, en realidad, la heterosexualidad es la condición natural de la existencia humana, y más del 97 por ciento de la población de esta tierra es heterosexual y tiene un rechazo instintivo a la homosexualidad. Por ello las personas que impulsan la agenda de género en todo el mundo, buscan por supuesto empezar con los niños muy pequeños y enseñarles que cualquier tipo de orientación sexual es igualmente válida.

Todo el asunto está "vendido", por así decirlo, como siempre, en un discurso que habla de más derechos para las mujeres. Si la gente no ha oído nada al respecto, piensan que incorporar la perspectiva de género se trata de más derechos para las mujeres. Pero si los hombres y las mujeres ya no son vistos como diferentes, entonces ¿cuál es el punto de lucha por los derechos de las mujeres? Es una contradicción interna.

Después de 150 años de feminismo -que fue un movimiento social importante y necesario porque las mujeres no tenían los mismos derechos- el movimiento se ha radicalizado y hoy en la sociedad occidental estamos en una lucha de poder de las mujeres sobre los hombres. Los hombres son discriminados y son los hombres quienes están siendo desfavorecidos. Por ejemplo, en el sistema educativo alemán, las mujeres y las niñas son las ganadoras, mientras que los niños cada vez son más desestimados. Las mujeres son privilegiadas en la adquisición de trabajo por cuotas y las mujeres son privilegiadas en pleitos de divorcio. Detrás de todo esto está la queja constante por parte de las organizaciones feministas diciendo que los hombres son básicamente los violadores agresivos y las mujeres son las víctimas.

La promoción de su libro la  lleva a muchos países a cuyos idiomas ha sido traducido, siendo así testigo de diferentes culturas en Europa. ¿Notas alguna diferencia entre la situación de género en Europa Occidental y los países post-comunistas? 
Kuby: Definitivamente hay una diferencia. Los países de Europa del Este estaban, por así decirlo, protegidos de la revolución cultural de 1968 en Occidente, por el totalitarismo comunista. Ellos practicaban el aborto a una escala enorme y todavía lo hacen, pero no tenían la revolución sexual. No había un ataque directo a la familia a través de la revolución sexual y el feminismo radical. El comunismo fue un ataque a la familia, pero no tan profundo como el que hoy plantea la revolución sexual promovida por el concepto “mainstreaming de género” que ya hemos analizado.

Cuando el Muro de Berlín cayó en 1989 todos teníamos esa esperanza de la libertad... que entraríamos en una era más allá de la ideología. Pero mientras nos deleitamos con esa esperanza, fuerzas poderosas preparaban el siguiente paso: la revolución sexual global. No me preguntes quienes son estas fuerzas, pero veo que esta revolución está desarrollándose a escala mundial, con una clara intención de destruir la base social, la familia. La destrucción de la familia desarraiga a cada ser humano. Nos convertimos en seres humanos atomizados que se pueden manipular para hacer cualquier cosa.

Un nuevo totalitarismo se está desarrollando oculto bajo el manto de la libertad. Pero ahora los países del este de Europa se están dando cuenta de esta tendencia y mi libro parece estar ayudando a la gente a despertar. La destrucción no ha llegado tan lejos aquí y la gente está motivada para resistirlo. Mi gran esperanza es que estos países del este de Europa se convertirán en un bastión de la resistencia en la Unión Europea. Hay señales de que esto ocurra.

¿Es cierto que al menos en algunas partes de la Europa de hoy, un hombre puede ir a su oficina de gobierno local para redefinir su género y salir con una nueva tarjeta de identidad que indica que es una mujer?
Kuby: En Alemania la Izquierda y los Verdes están trabajando para ello. Ellos sugieren que en su pasaporte no debería haber ninguna indicación sobre si se es hombre o mujer. Están luchando por esto. Si ya tenemos un estado alemán donde esto está sucediendo, no sé. Se están moviendo en esa dirección, sin duda. En mi país hubo una iniciativa legislativa en el Parlamento para retirar la categoría de sexo de la tarjeta de identidad.

¿Qué significaría para la sociedad? ¿Cuáles serían las consecuencias?
Kuby: La idea que defienden detrás de estas iniciativas es que se trata de una expresión máxima de la "libertad" el poder "elegir" si soy un hombre o una mujer. ¡Pero esto es una locura! La verdad es que esta confusión hace que una persona enferme. Si alguien no se identifica con su sexo como un hombre o una mujer -una situación así se llama transexualidad- y esto es reconocido oficialmente como un desorden psicológico. Desde un punto de vista criminológico, si se puede cambiar entre ser hombre y mujer, será muy difícil identificar a las personas.

La idea de cambiar nuestro sexo altera la noción de lo que significa ser humano. Es la rebelión más profunda contra las condiciones de nuestra existencia humana que se pueda imaginar. Hace que la gente enferme, sin raíces, sin saber quiénes son. Estamos perdiendo nuestras raíces en la fe, la nación, la familia; y ahora incluso la propia identidad como hombre o mujer es atacada para crear una nueva visión de la humanidad. ¿Qué hará esto en nosotros? Toda una masa de consumidores sexualizados que se pueden manipular para hacer cualquier cosa. Al mismo tiempo, la división entre ricos y pobres es cada vez mayor a nivel mundial, por lo que tienes una concentraciónde la riqueza y el poder en una minoría y masas de personas que no tienen raíces. Eso es a lo que la agenda de integración de la perspectiva de género está aparentemente apuntando.

¿Así que hay una élite y esta confusión de género es una de las herramientas que utilizan para manipular a las masas?
Kuby: Sólo observo lo que puedo ver: una estrategia en las Naciones Unidas, en la Unión Europea y los gobiernos de izquierda para promulgar una política de la desregulación de las normas sexuales, destruyendo así la base de la familia.

Si usted va más allá y se pregunta: "¿Quiénes son las personas que quieren esto?, ¿Quién se beneficia de esto exactamente?" Entonces llegará por supuesto a considerar las llamadas teorías de la conspiración. En realidad no entro en analizar eso porque no nos ayuda a hacer lo que podemos en el lugar donde estamos. Pero si puedo identificar, digamos, los cientos de familias que controlan la riqueza de este planeta y ¿a quienes apoyan? No puedo hacer nada en contra de los Rockefeller y Bill Gates y George Soros y Warren Buffet. Sabemos que están financiando la agenda LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual) y la industria del aborto, pero no tenemos ninguna influencia sobre ese nivel.

Pero aún no estamos derrotados. ¿Qué pueden ellos hacer si surge una rebelión en contra de su agenda, si los padres dicen: "No queremos esta sexualización de nuestros hijos en la escuela”? En Francia, los padres han ido a la huelga y no envían a sus hijos a la escuela una vez al mes, ya que no quieren la educación de género. ¿Qué pueden hacer las élites ante esta reacción?

Hay muchas iniciativas y muchas personas despiertan, muchos y muy buenos cristianos que tienen una percepción de los signos de los tiempos. Ellos escuchan el sonido de la campana y trabajan contra el “mainstreaming de género”. Hay resistencia ahora creciente en muchos países. Así que, yo trabajo para eso.

¿Cuál es su objetivo? ¿Qué es lo que quiere lograr, y cuál es su motivación?
Kuby: Personalmente la motivación más profunda en mi vida es la verdad. Esto alimentó mi búsqueda durante mucho tiempo y finalmente me llevó a la fe católica en una etapa tardía de mi vida. Tuve una fuerte experiencia de Dios en 1973. Luego hubo más de 20 años de búsqueda en el esoterismo, la psicología y mucho más. Todo esto llevó a una crisis de mi vida en la que mi matrimonio se rompió. Cuando estaba sola con mis tres hijos adolescentes un vecino vino a mi puerta y dijo: "¡Orad!" Lo hice y de repente estaba claro que iba a entrar en la Iglesia Católica aunque a la vez fue un tiempo en que me planteé muchas razones para rechazar a la Iglesia Católica.

Hoy tuve una reunión con el obispo de Brno y me dijo que puede usar mi material. Es una alegría para mí. Porque mi intención no era, "¿Cómo puedo escribir algo que sea útil para los obispos?" Sólo tengo que decir la verdad y aquí algo está pasando con esto. Tuve la maravillosa oportunidad de visitar al Papa emérito Benedicto y me dijo que la re-educación sexual no sólo está lavando el cerebro, también es "el lavado de alma". Si los niños están sexualizados destruyen su sentido de la vergüenza, su relación con sus padres, su relación en general a la autoridad y destruyen su relación con Dios. Nos dicen que la "transversalidad de género" (mainstreaming de género) se trata de "tolerancia", pero en realidad es acerca de cambiarnos como seres humanos.

Las fuerzas que usted describe, por ejemplo, el sistema de educación y también la cultura del consumo y de la política, son muy poderosos y quiero preguntarle cuál es su sentido del futuro. ¿Es usted optimista o pesimista sobre la lucha contra estas fuerzas? ¿Cuál cree usted que es la dirección actual?
Kuby: Yo no soy ni optimista ni pesimista. Espero ser realista. Quiero ver la realidad tal como es. Puedo ver que las fuerzas son muy poderosas, el dinero y el poder están en el otro lado y tienen victorias cada día que me asombran. Por otro lado, hay resistencia que se acumula en muchos países. En Croacia hubo un referéndum para definir el matrimonio en la constitución como entre un hombre y una mujer. Esto se logró en contra de la influencia de los medios de comunicación y el gobierno socialista. En Hungría hay una constitución cristiana y el gobierno de Viktor Orbán acaba de ser reelegido con una mayoría de dos tercios. Dondequiera que ocurre esta resistencia, la Unión Europea se pone muy emocionada y amenaza: "¡Vamos a utilizar nuestro poder para ir en contra de esto! ¡No es democrático y va en contra de nuestros valores!" Sus valores son  “matrimonio igualitario” y educación sexual para los niños “sin tabúes”.

Recientemente en París y en Francia un gran movimiento ha surgido, llamado "Manif pou tous". El año pasado, más de un millón de personas -entre ellos 20.000 alcaldes- estaban en las calles protestando contra el "matrimonio homosexual". La ley que legaliza el "matrimonio" homosexual se va imponiendo, pero mucha gente ha despertado y no parece que el gobierno del presidente François Hollande esté muy estable.

En Alemania la resistencia está creciendo. Actualmente hay un movimiento en contra de la llamada Bildungsplan -plan de educación- en el estado de Baden-Württemberg, donde recientemente un gobierno Verde Rojo llegó al poder. Este plan dice que lo LGBTTIQ (lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, intersexual, qeer) debe estar incorporado en los programas de educación en las escuelas para los niños de todas las edades y en todas las materias. ¡Es demencial!

Bajo ese plan, todo el sistema educativo se permea por la agenda sexual. Pero un maestro (que también es un padre) dijo: "Ok, vamos a empezar una petición en contra de esto." ¡Una persona! Y 200.000 personas se inscribieron, lo cual fue una gran sorpresa para todo el mundo. Los que promueven la "transversalidad de género" (mainstreaming de género) se alteraron."¡Esto va en contra de la democracia!", dijeron.  Pero una petición es un instrumento perfectamente democrático. Ahora tenemos manifestaciones en Stuttgart y más organizaciones están participando, así que ya veremos a dónde va esto.

También hay resistencia en la Unión Europea. Al principio todos estos temas de "transversalidad de género" (mainstreaming de género) fueron promulgados por la Unión Europea con facilidad, sin resistencia alguna. Pero ahora tenemos resistencia.

El movimiento "One of Us" es una iniciativa de este tipo. Es increíblemente exitosa… 1,8 millones de personas en Europa se inscribieron, aunque sólo 1 millón era necesario, indicando que no quieren que se utilice el dinero  de la Unión Europea para la destrucción de la vida, ya sea por la investigación con células madre embrionarias o aborto. La audiencia tuvo lugar el 10 de abril de 2014 y ahora la Comisión tiene que responder a eso.

Otro ejemplo es el reciente rechazo del Informe Estrela. El miembro socialista del Parlamento Europeo, Edite Estrela había propuesto una resolución al Parlamento Europeo que exigía la educación sexual "sin tabúes" y la eliminación de la libertad de conciencia para el personal médico, por lo que debían estar dispuestos a participar en la provisión de abortos. Esta agenda fue rechazada por sólo siete votos. Muchas personas se movilizaron por esa pelea y se nota que la agenda de integración de la perspectiva de género está tambaleante.

El debate público sobre la integración de la perspectiva de género se enmarca en términos de derechos humanos, la libertad, la tolerancia y la discriminación. Una etiqueta común utilizada contra personas como usted, en los medios y por los activistas, es "homófobo" o "fundamentalista". ¿Cómo pueden los católicos evitar ser etiquetados como fanáticos u homófobos? 
Kuby: Recibimos todo tipo de etiquetas. Somos llamados "homófobos" e incluso "transfobos". Lo peor en Alemania es ser calificado del "ala derecha" porque quedas completamente expulsado de la discusión. Este es el estigma número uno en Alemania.

Por el contrario, todo se te permite si eres de "izquierda”. Yo pegunto a las personas ¿Por qué "izquierda" es bueno? No es tan fácil de explicar, porque la verdad es que cientos de millones de personas han muerto bajo la ideología de izquierda y su terror. ¿Por qué estas víctimas no cuentan? ¿Por qué que si usted es de "izquierda" estás bien considerado en lo público, pero si tiene el más mínimo toque de "derecha" es expulsado?

El término "homofobia" es interesante. Fue creado por un psicoanalista norteamericano llamado Weinberg en la década de 1970. La teoría de Weinberg es que cualquiera que está en contra de la homosexualidad rechaza sus propias inclinaciones homosexuales inherentes, y esta es la razón de su homofobia. Es un término para afirmar que cualquiera que se oponga a la homosexualidad tiene un miedo neurótico. ¡Así que nosotros somos quienes necesitamos un psiquiatra! Las cosas son al revés. El libro de Isaías dice: "¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que dan oscuridad por luz y luz por oscuridad". Vivimos en una época en que esto está sucediendo.

No podemos protegernos de estas acusaciones. Creo que hay sólo una manera de tratar con esto: vivir de acuerdo con la propia conciencia. Como cristiana yo no odio. Si un homosexual estuviere sentado aquí a mi lado, me gustaría hablar con él, de la misma manera que yo hablo contigo. Pero yo no estaría tranquila sin expresar lo que pienso. Yo diría: "Usted puede optar por vivir ese estilo de vida, pero no voy a llamar a la relación que tiene con un hombre, matrimonio. Yo me opondría si comienza a adoptar niños, ya que cada niño tiene derecho a un padre y a su madre".

Jesús dice, sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas. Tenemos que ser sabios y entrenarnos en pedir orientación a través del Espíritu Santo. ¿Es el momento de hablar o un tiempo para el silencio? Cada uno de nosotros tenemos que hacer esto de acuerdo con nuestra posición en la vida.

Parece que hoy estamos viviendo en una época de grandes cambios y la fe es esencial. Tenemos que luchar por lo que es correcto. 
Kuby: Eso es, exactamente eso. Incluso si no tenemos éxito, debemos utilizar nuestra vida para luchar por la causa justa. Como cristianos, nuestra esperanza básica no puede ser destruida y esta es nuestra esperanza: Jesucristo. Creemos que Él volverá y mientras estemos verdaderamente cimentados en esa esperanza tendremos nuestras raíces en la verdad y en la eternidad, no seremos barridos. Podemos morir, sí, pero sabemos que la victoria final es nuestra. Y a partir de esa esperanza tenemos que trabajar.

Podemos crecer en una relación viva con Jesucristo. Tal fe será la embarcación para llevarnos a través de este tiempo y nos dará la energía para trabajar, para aceptar los sacrificios, sean los que sean. Jesús no nos da ilusiones al respecto. Sólo podemos rezar para que por la gracia de Dios seamos lo suficientemente fuertes.
Fuente: Portaluz

8 de septiembre de 2014

LA EDUCACIÓN AL AMOR DE LOS ADOLESCENTES: LA EDUCACIÓN AL AMOR EN EL CONTEXTO DE LA VOCACIÓN

De todo lo que hemos venido comentando brevemente, podemos extraer una primera conclusión: toda persona, para vivir y realizar su vocación, necesita una educación al amor, necesita aprender a amar. Este aprendizaje es vital, experiencial, dura toda la vida, pero conoce sus etapas y estaciones. Como hemos visto, esta educación al amor es especialmente necesaria en nuestros días en la etapa de la adolescencia ante el ambiente cultural que nos circunda. El Directorio de la Pastoral Familiar en España lo confirma de este modo:

“La vocación al amor, que es el hilo conductor de toda pastoral matrimonial, requiere un cuidado esmerado de la educación al amor. Ésta es más necesaria en nuestros días en cuanto la cultura ambiental extiende formas degeneradas de amor que falsean la verdad y la libertad del hombre en su proceso de personalización: son maneras teñidas de individualismo y emotivismo que lleva a las personas a guiarse por su simple sentimiento subjetivo y no son conscientes siquiera de la necesidad de aprender a amar22”.

Una segunda conclusión importante es que la familia es la escuela originaria y permanente de educación al amor; en ella no solamente se dan los primeros pasos de la vida, sino que se aprende el lenguaje del amor, se cultiva y se hace madurar la vocación al amor. La intrínseca dimensión familiar de la vida humana y cristiana exige que la pastoral juvenil no se reduzca a una pastoral del ocio sino que ha de ser profundamente más familiar.

Una tercera conclusión es que existe un estrecho vínculo entre vocación al amor y significado esponsal del cuerpo. En este nexo juega un papel decisivo el crecimiento de las virtudes, singularmente la virtud de la castidad.

Los padres han de ayudar a los adolescentes a amar la belleza y la fuerza de la virtud de la castidad, poniendo en evidencia el valor de la oración y la recepción fructuosa de los sacramentos, especialmente la confesión personal, para crecer siempre en ella. Como también afirma el Directorio:
“Si el amor verdadero sólo encuentra su última verdad en la entrega sincera de sí mismo a los demás para realizar la entrega sincera de la vida, es precisa una educación en el conocimiento, dominio y dirección del corazón.

En cuanto esto comprende la dimensión de la sexualidad, la integración de la misma para que signifique y exprese un amor verdadero se denomina virtud de la castidad. Por tanto, la castidad no es una represión de las tendencias sexuales sino la virtud que, al “impregnar de racionalidad las pasiones y los apetitos de la sensibilidad humana”, hace que el hombre pueda integrar rectamente la sexualidad en sí mismo y en las relaciones con los demás, ordenándola al amor verdaderamente humano”.

La adolescencia representa en el desarrollo de la persona el periodo de la proyección de sí, del descubrimiento y configuración definitiva de la fisonomía de la propia vocación a la santidad. El adolescente necesita los límites que al mismo tiempo pone en tela de juicio.

En la aventura educativa, amar de corazón a los adolescentes es el mejor modo de promover su vocación. La verdad del amor siempre es exigente. No temáis exigir a vuestros hijos; será una fuente de crecimiento para ellos y para vosotros mismos. El testimonio de amor y fidelidad de los padres es particularmente elocuente para los adolescentes que buscan siempre modelos reales y atrayentes de identificación e imitación en un mundo tan carente de ellos.

En el V Encuentro Mundial de Familias nos recordó: “los padres han de procurar que la llamada de Dios y la Buena Nueva de Cristo lleguen a sus hijos con la mayor claridad y autenticidad. Con el pasar de los años, este don de Dios que los padres han contribuido a poner ante los ojos de los pequeños necesitará también ser cultivado con sabiduría y dulzura, haciendo crecer en ellos la capacidad de discernimiento. De este modo, con

el testimonio constante del amor conyugal de los padres, vivido e impregnado de la fe, y con el acompañamiento entrañable de la comunidad cristiana, se favorecerá que los hijos hagan suyo el don mismo de la fe, descubran con ella el sentido profundo de la propia existencia y se sientan gozosos y agradecidos por ello”.
Dr. Juan de Dios Larrú Ramos, DCJM

5 de septiembre de 2014

LA EDUCACIÓN AL AMOR DE LOS ADOLESCENTES: APRENDER EL LENGUAJE DEL CUERPO

La educación afectiva como educación al amor está en estrecha relación con nuestro cuerpo. La experiencia de la adolescencia lleva consigo una nueva evidencia en el vínculo entre cuerpo e identidad. En medio de las transformaciones somáticas y continuos desajustes, el adolescente va a buscar su propia identidad como espiando, por así decir, su propio cuerpo que le resulta extraño. Delante del espejo, el adolescente oscila entre la euforia y la depresión.

Ambas se corresponden con el culto al cuerpo y el desprecio del mismo como dos fenómenos que se dan simultáneamente hoy. En el primer caso, el cuerpo tiende a convertirse en el lugar de la satisfacción subjetiva de las necesidades del individuo; en el segundo el cuerpo es sometido y utilizado como un simple objeto a nuestra disposición.

Ambas concepciones impiden descubrir su verdadero significado. Cuando se absolutiza el cuerpo, se cae con frecuencia en el narcisismo, en la obsesión por la propia imagen, incapaz de revelar el misterio del hombre que es cuerpo, pero al mismo tiempo más que cuerpo. Cuando se desprecia el cuerpo, se le somete a esclavitud y pierde también su conexión con la persona.

Los fenómenos contemporáneos como, el tatuaje, el piercing, el cutting, el branding, y tantos otros están en estrecha relación con esta ambigüedad del significado del cuerpo, que resulta tan inquietante para el adolescente de cara a poder responder a su propia identidad. Según algunos autores, el fenómeno del piercing parece bastante próximo a las prácticas iniciáticas de la cultura tribal o religiosa, que manifiesta una nostalgia por los orígenes, una búsqueda de la propia identidad15. La frontera entre cuerpo decorado y cuerpo manipulado o incluso maltratado, parece bastante difuminada. En este sentido, se llega a recurrir a una estética masoquista a fin de encontrar una identidad perdida.

Junto a los fenómenos mencionados, constatamos también en nuestra cultura de la imagen, una cierta obsesión por la figura corporal que se refleja en el creciente interés por la dietética. Algunas patologías como la anorexia o la bulimia (síndrome caracterizado por accesos de ingestión de comida con sentimiento de pérdida de control de toda capacidad de límite) tienen su origen en la percepción monstruosa del propio cuerpo que tiene el adolescente.

Se trata, por tanto, de una génesis psicológica, más que una génesis estética por las tendencias de la moda o una génesis dietética por las costumbres alimenticias, aunque estos factores también influyan. El adolescente experimenta con gran fuerza y viveza la relación alma (psique)-cuerpo que es dinámica y se da en múltiples dimensiones de la persona.

El cuerpo humano es personal. El vínculo entre el cuerpo físico y la persona es mucho más que una inseparabilidad espacial. El cuerpo es una maravillosa fuente de sentido, fuente de significado para nuestras experiencias vitales y en él está inscrita nuestra específica vocación al amor, vocación al don de sí que es preciso aprender a interpretar (leer) e integrar (escribir). El cuerpo tiene un significado esponsal del que es preciso cobrar conciencia progresivamente para poder madurar un amor filial hacia un amor esponsal.

Es de decisiva importancia acompañar a los adolescentes en el descubrimiento de este significado esponsal del cuerpo, que les invita a una entrega personal en totalidad que da sentido a toda la vida de una persona. El descubrimiento del significado esponsal del cuerpo está en íntima relación con la diferencia sexual porque el hombre o la mujer no realizan totalmente su esencia sino que únicamente la realizan existiendo con alguien y para alguien.

Una cultura que tiende a eliminar la diferencia sexual o que la considera irrelevante por ser meramente una cuestión cultural, no natural, dificulta y llega a impedir la entrega, el don de sí, y genera frustración e infelicidad. El hombre y la mujer están llamados a la comunión, y la diferencia sexual no es un obstáculo a la misma, sino precisamente su condición de posibilidad. De este modo, la búsqueda personal de una plenitud no se reduce a un simple crecimiento natural de las capacidades, sino la asunción de la verdad de una serie de encuentros personales que están dirigidos a la construcción de una comunión de personas.

Con expresión atrevida, la encíclica Deus caritas est afirma que el cuerpo es el lugar de la libertad (provincia libertatis) Nuestra libertad se enraíza en nuestra corporalidad. La condición corporal de nuestra libertad nos invita a la tarea de crecer en ella en las relaciones concretas con los demás, pues es en la experiencia del cuerpo donde descubrimos la intrínseca relación que existe entre el afecto y la libertad. De este modo, en la humildad del cuerpo, en su kénosis, en su fragilidad y vulnerabilidad, podemos descubrir a Dios como fuente de la belleza integral del cuerpo humano.

El cuerpo es, además, -como ha escrito Juan Pablo II- "sacramento primordial", signo y manifestación visible de una realidad invisible21. Es decir, a través del cuerpo se expresa la persona. El cuerpo manifiesta la persona; es, en su visibilidad concreta, epifanía de la persona. Esta capacidad de expresar el amor, propia del cuerpo, es educable, pues está llamada a crecer indefinidamente.

En el insondable misterio del hombre, la afectividad y la sexualidad tienen un sentido sagrado, que las trasciende a ellas mismas. Desde este punto de vista, el cuerpo posee una dimensión cultual. El papel del cuerpo en la liturgia cristiana es una escuela para descubrir su significado esponsal. Como afirma S. Pablo: “Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a ofrecer vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable” (Rm 12, 1). La Eucaristía, como sacramento del Cuerpo, es el vértice de esta dimensión cultual que une a Dios con los hombres.

Dr. Juan de Dios Larrú Ramos, DCJM


4 de septiembre de 2014

EDUCACIÓN AL AMOR DE LOS ADOLESCENTES: EL ANALFABETISMO AFECTIVO DE LOS ADOLESCENTES

Una cultura que promueve el adolescentrismo y el pansexualismo exalta, por encima de todo, la libertad individual.

Esta absolutización de la libertad conduce, sin embargo, a una pérdida de sentido, al oscurecimiento del origen y el fin de la misma libertad. La afirmación de la plena autonomía de la libertad aleja a ésta de toda relación con la afectividad. Cuando la libertad se desarraiga de su sustrato afectivo recae rápidamente en la esclavitud de una actividad a la deriva, sin sentido.

Ésta es la situación en la que se encuentran sumergidos tantos adolescentes.
Precisamente por ello nuestra cultura que aparentemente se presenta segura de sí, como teniendo todo bajo control, en realidad es sumamente frágil, insegura, líquida, incapaz de hacer madurar a las personas en lo más decisivo de la vida como es la hermosa tarea de aprender a amar.

La mayoría de los padres de familia quieren orientar a sus hijos sobre la afectividad y la sexualidad, pero no están seguros de cómo deben hacerlo ni cómo afrontar sin complejos esta tarea educativa. En muchas ocasiones se encuentran abrumados y perplejos, pues no encuentran quién les apoye o un ambiente adecuado en el que sus hijos puedan crecer. Además, nuestros hijos poseen mucha más información sobre estos temas de la que los padres sospechan.

Como fruto de todo ello, la imagen simbólica que la sexualidad tiene para nuestros jóvenes consiste simplemente en la posibilidad de un placer, y la educación a la sexualidad se plantea como una cuestión técnica dirigida a que la satisfacción del placer no conlleve consecuencias indeseables. Con ello se margina y olvida la cuestión de fondo que es el sentido de la sexualidad.

Esta situación paradójica refleja una crisis educativa muy profunda a todos los niveles. L. Giussani, en su obra Educar es un riesgo, afirma al respecto lo siguiente: “Tanto la perplejidad, que a veces es impotencia ante unas nuevas generaciones que están particularmente marcadas por un mundo en el que el hombre está dividido, como la afirmación de antiautoritarismo en cuanto clave para construir una nueva postura educativa, tiene como denominador común la ausencia de propuesta de cualquier valor”.

Es, por ello, de vital importancia reelaborar una propuesta educativa atractiva, que tenga su centro en la originalidad de la experiencia cristiana del amor. El método educativo cristiano no se caracteriza por un simple hacer, en el sentido de tener experiencias, ni por un simple informar, en el sentido de conocer determinados medios o técnicas, sino que lo característico de la experiencia educativa es buscar y encontrar un sentido, que nos conduce a la progresiva unificación de la persona.

Esta urgencia educativa ha sido puesta de manifiesto por Livio Melina, Presidente del Instituto Juan Pablo II, en la conferencia que pronunció en Segorbe en el verano de 2006. En ella se refirió con gran lucidez al fenómeno del analfabetismo afectivo. Dijo textualmente: “…este analfabetismo emotivo, puesto de relieve por sociólogos y psicólogos, significa una incapacidad de leer y escribir. Incapacidad de leer las propias emociones y los propios sentimientos, lo que hace que sean alejados o que exploten de manera incontrolada; incapacidad de interpretar el propio mundo interior y de darle un sentido dentro de un marco general de significado. Incapacidad de escribir en la trama de la propia existencia y de la historia lo que se siente dentro de sí, permaneciendo silenciado o mal expresado, incomprensible e irrealizable. El contexto de soledad, la falta de puntos de referencia con autoridad, de maestros, de historias narradas, de comunidades vividas, impide la interpretación de las emociones y de los afectos; impide el reconocimiento de un sentido que los califique y oriente.

Sin vocabulario, sin gramática, sin maestros no se aprende a leer ni a escribir. Emerge así el problema decisivo para la formación de la persona, la necesidad de un marco de referencia interpretativo del fenómeno emotivo y afectivo, que pueda constituir un contexto de sentido capaz de integrar la experiencia, de hacerla comprensible y constructiva”.

El término “analfabetismo afectivo” se describe, por consiguiente, en términos de una incapacidad de aprender a leer y escribir el lenguaje afectivo del amor. Para aprender una lengua, es preciso escuchar y convivir con personas que la hablen bien y dialogar con ellas una y otra vez. Así aprende el niño a hablar, y posteriormente va aprendiendo la gramática y la sintaxis, hasta que consigue leer y escribir correctamente. De manera análoga, el lenguaje del amor se va aprendiendo en contacto con las personas que más nos aman y, de este modo, la persona se va disponiendo para vivir el don de sí. Aprender a leer y escribir los afectos consiste en saberlos interpretar e integrar. Notemos que ambas cosas van unidas: cuanto más y mejor leemos (interpretamos), vamos escribiendo y redactando (integrando) mejor, ya que se va enriqueciendo nuestro vocabulario y somos capaces de redactar párrafos con más precisión y belleza.

Se vislumbra, así, la importancia de la amistad donde se da una unidad singular entre la libertad y el afecto en un dinamismo interno que conduce a afrontar el drama de la vida como construcción de una historia. La importancia de los amigos ha sido destacada singularmente en la edad de la adolescencia. La pandilla, sin embargo, no siempre conduce a una madurez sino que se convierte en el lugar donde el adolescente se mimetiza, se “esconde” y refugia en una “mística” de grupo que no le compromete y donde se encuentra cómodo. La amistad (una experiencia necesaria en todas las edades de la vida) es el camino privilegiado para penetrar en el sentido de la felicidad, del fin último de la vida. Aristóteles afirma en su Ética a Nicómaco: “lo que podemos mediante los amigos, de algún modo lo podemos por nosotros mismos”. Cultivar amistades sanas, incluida la amistad con Cristo, es un modo de aprender a integrar e interpretar los afectos de la propia libertad.

Dr. Juan de Dios Larrú Ramos, DCJM


3 de septiembre de 2014

EDUCACIÓN AL AMOR DE LOS ADOLESCENTES: UNA CULTURA PANSEXUAL

La cultura dominante que configura nuestra sociedad es ciertamente muy compleja y cambiante. Es un hecho constatable por todos que la cultura está cargada de una fuerte dosis de laicismo radical y excluyente. Este horizonte cultural secularizado, que excluye positivamente toda referencia a Dios, presenta un modo particular de comprender la realidad sexual y todos los valores morales en correlación con la misma. El ambiente cultural que respiramos se puede denominar como “pansexual”. En él se está verificando a ritmo vertiginoso un cambio en las relaciones cultura-naturaleza y persona-naturaleza. Si para articular de modo conveniente el primer nexo es importante profundizar en una adecuada racionalidad humana, para vincular el segundo nexo es singularmente relevante profundizar en la libertad humana.

El término pansexual puede resultar un tanto extraño, pero encierra ya en su misma etimología con el prefijo griego “pan”, una pretensión ideológica de comprensión global de la cultura, centrada en una comprensión de la sexualidad humana bien determinada. Esta visión de la sexualidad se caracteriza por tres notas fundamentales: la identificación de sexualidad y genitalidad, la consideración de la misma como un mero objeto de consumo, y el relativismo de la libertad individual. Expliquemos un poco más detalladamente las tres notas enumeradas:

El amor líquido: la identificación de sexualidad y genitalidad

Para el eminente sociólogo contemporáneo Z. Bauman, vivimos en una sociedad líquida, que entroniza lo efímero, lo fugaz, lo etérero, lo episódico, lo cambiante y sin compromisos. Dentro de esta mentalidad se propone y presenta como paradigmático el denominado “amor líquido”. Este adjetivo, “líquido”, pone de manifiesto la fragilidad de los vínculos afectivos entre las personas. El amor líquido se caracteriza por aborrecer todo aquello que es sólido y duradero. El ambiente de hedonismo, con la absolutización de la experiencia del placer, de la satisfacción
y gratificación inmediatas, fomenta la expansión de este amor débil, frágil, que licua y derrite toda otra com prensión del amor. El amor líquido se convierte con facilidad en el referente en el ámbito de la adolescencia.

Este proceso de licuefacción afecta de un modo directo a la relación amor-sexualidad. Podríamos decir que si el amor se licua en la forma de deseo, la sexualidad se licua en la forma de genitalidad, que favorece la suplantación del género por el sexo.
La reducción de la sexualidad a la dimensión biológico-genital trae como consecuencia, en el clima de refinado hedonismo, que lo sexual se relacione casi inmediatamente con lo que conlleve una excitación genital placentera, carente de todo significado personal. Con esta identificación reductiva, se desvanece el valor simbólico de la sexualidad y con ello su relación a una trascendencia, a los valores psicológicos ligados a la construcción de la intimidad humana y a las relaciones que llenan de contenidos personales la relación hombre-mujer. El hombre de hoy busca en el sexo la satisfacción del deseo y el placer que le produce.

La incentivación del deseo sexual que nunca es plenamente satisfecho, retroalimenta un crecimiento del mismo hasta el punto de dar lugar, en no pocos casos, a un proceso compulsivo que desemboca en una auténtica obsesión, una perturbación anímica producida por la idea fija del bienestar sexual. Esta obsesión se ha llegado a convertir en una verdadera “adicción al sexo” que se considera ya como una nueva patología en los círculos psiquiátricos de Estados Unidos. El resultado de esta identificación es una progresiva despersonalización de la sexualidad, fruto de un dualismo antropológico y una creciente promiscuidad entre los adolescentes cuyos efectos se pretenden “controlar” a través de un uso masivo del preservativo, de la denominada “píldora del día después”, etc...

El sexo como objeto de consumo

Como consecuencia del primer factor, se verifica una ilimitada invasión de mensajes de contenido sexual, la exaltación de la llamada libertad sexual, la omnipresencia de lo sexual en todos los ámbitos culturales: publicidad, prensa, radio, cine, televisión, internet, espectáculos, educación, ocio, deporte, trabajo... Estudios recientes han mostrado que el 75% de las películas que se ven en la televisión por cable son pornográficas, con escenas cada vez más violentas y agresivas, porcentaje que aumenta hasta un 92% entre los clientes de los hoteles. La proliferación de imágenes sexuales demuestra que vivimos en una sociedad erotizada, que permanentemente excita a los individuos desde el punto de vista sexual, condicionando fuertemente la elaboración de la sexualidad juvenil.

Muchos jóvenes, de hecho, visitan las páginas web pornográficas, y algunos de ellos, así alimentados, se encierran en una sexualidad imaginaria y violenta, en la que domina una masturbación vivida como fracaso de llegar al otro y que por lo tanto puede complicar la elaboración del impulso sexual. La masturbación, si dura en el tiempo, es siempre síntoma de un problema afectivo y de una falta de madurez sexual.

La propaganda tiende, pues, a cosificar la sexualidad y a hacer de ella objeto de consumo. Se trata de una concepción utilitarista que se aplica a la sexualidad considerándola un producto de consumo. La sociedad del bienestar basa su éxito en la promesa de satisfacción de los deseos humanos en un modo inimaginable. Esta sociedad logra hacer permanente la no-satisfacción. Como toda relación es débil, tratemos de tener cuantas más mejor, de modo que podamos encontrar aquí y allá algo que nos satisfaga, comprensión o simpatía. El criterio comercial para extender su consumición es claro: más cantidad, mayor rapidez de excitación, más intensidad de placer.

Este uso de la sexualidad genera, además, una gran cantidad de intereses económicos que la convierten en un mercado atractivo y floreciente que rinde cuantiosos beneficios y que, por ello, se extiende en numerosas ramificaciones: el negocio de la pornografía, la prostitución, los medios anticonceptivos, el aborto, etc. La sexualidad se considera un fin lucrativo y de compraventa. Su oferta genera y promueve una repetición de experiencias sexuales, cuya consumición masiva es el fin que se persigue. La invasión y saturación de sexo parece atravesar transversalmente toda la cultura de la sociedad actual, que sorprende al hombre en cualquier esquina, anuncio, revista, programa, película, dirección de internet… creando una sensación de indefensión que resulta no pocas veces abrumadora, con la tentación de resignarse a no poder hacer nada, a tener que “habituarse a convivir” con todo ello.

El relativismo de la libertad individual

Este proceso de trivialización y banalización del sexo, que favorece su creciente omnipresencia invasora como producto de consumo, está además blindado contra toda valoración moral negativa. En efecto, cuando la libertad individual de cada uno se erige en el supremo criterio ético, lo que parece signo de tolerancia y liberalidad, se convierte en realidad muy pronto en un nuevo y verdadero dogmatismo que excluye cualquier otra posición que no sea la relativista. De este modo, se convierte en totalmente inadmisible la expresión pública de todo juicio moral auténtico que ha de quedar confinado en la conciencia de cada uno.

A través de esta censura implícita se prohíbe toda crítica y oposición moral a esta invasión que se contempla como positiva en cuanto que supone una aparente ampliación del ámbito de libertad. Como resultado de los dos primeros factores, se considera esta forma genital de la sexualidad como un bien especial de consumo que ha de ser moralmente apreciado, o cuando menos liberado de toda sospecha moral puritana negativa.

Dentro del marco de creciente libertad y ampliación de derechos, se reivindica de un modo bien particular el derecho al placer sexual de todas las personas. Cualquier sospecha que se pueda levantar al respecto es inmediatamente censurada y tachada de intolerante, fundamentalista o integrista.

De este modo, el relativismo moral según el cual cualquier opinión en temas morales sería igualmente válida, consiente la difusión de este fenómeno sin que se encuentren resistencias morales.

Dr. Juan de Dios Larrú Ramos, DCJM