«Es además urgentísimo que se renueve en todos, sacerdotes, religiosos y laicos, la conciencia de la absoluta necesidad de la pastoral familiar como parte integrante de la pastoral de la Iglesia, Madre y Maestra. Repito con convencimiento la llamada contenida en la Familiaris consortio: “...cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia” (n. 70).


6 de diciembre de 2014

MÁS DE 200 LÍDERES DEBATEN POLÍTICAS A FAVOR DE LA FAMILIA EN SEDE DE LA ONU


MADRID, 05 Dic. 14 / 01:19 pm (ACI/Europa Press).- Más de 200 líderes políticos y sociales e investigadores de Europa, Latinoamérica, Norteamérica y África participan este viernes en la Cumbre Transatlántica de Representantes Políticos y Sociales, donde analizan programas y políticas públicas que ayuden a fortalecer la familia como un objetivo esencial para lograr el desarrollo sostenible.
Según informa el Instituto de Política Familiar (IPF), la cumbre tendrá lugar en la sede la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York (Estados Unidas) en el marco del XX aniversario del Año Internacional de la Familia.
"Apoyar y fortalecer a la familia como objetivo esencial para lograr el desarrollo sustentable es el tema que reunirá en la Organización de las Naciones Unidas a líderes políticos de 39 países y de diversas filiaciones políticas que este viernes presentarán una declaración conjunta al secretario general, Ban Ki-Moon", ha indicado la miembro del comité organizador de esta cumbre y directora del IPF en Nueva York, Lola Velarde.
Asimismo, la delegada del IPF en Naciones Unidas ha manifestado que el reto es lograr una red política que, bajo el nombre de 'Political Networking for Values', comparta experiencias para impulsar políticas públicas en apoyo a la familia.
Velarde ha insistido en que el objetivo de la celebración de esta cumbre es que "a partir del día siguiente se trabaje en políticas más eficaces de apoyo a la familia en los distintos países y que la perspectiva familiar sea tenida en cuenta en cualquier decisión política". "Es necesario este cambio, puesto que hasta ahora la familia está ausente de todos los objetivos y metas trazadas por los políticos", ha subrayado.
Delegación española
Por otra parte, el IPF ha avanzado que la delegación española estará integrada por el exministro del Interior y exeurodiputado 'popular' Jaime Mayor Oreja; el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz; la directora general de Familia de Castilla-La Mancha, Silvia Valmaña; los diputados Javier Puente, José María Alonso, Rocío López y Lourdes Méndez; así como los senadores Luis Peral y Margarita Durán.

Entre otros asistentes destacan el ministro húngaro de Recursos Humanos y miembro de la asamblea nacional de Hungría desde el 2006, Zoltan Balog; el represente del primer Distrito de Nebraska en la Cámara de Representantes del Congreso de los EEUU desde el 2004, Jeff Fortenberry; y el presidente del partido Centro Democrático de Colombia y excandidato presidencial en las elecciones del 2014, Oscar Iván Zuluaga.

5 de diciembre de 2014

Ocho consejos del Papa Francisco para mejorar la vida en familia

PAPA: LA FAMILIA TIENE UNA "POSICIÓN INSUSTITUIBLE"

El futuro de la humanidad pasa a través de la familia y por tanto es necesario permitirle jugar el papel que le corresponde. Por esta razón las familias necesitan una ayuda apropiada por parte de los organismos públicos y de las empresas, en una óptica de mutua colaboración. La situación demográfica es preocupante y por eso se requiere una estrategia extraordinaria y valiente a favor de las familias. Además, es necesario hacer que la mujer no esté, por exigencias económicas, obligada a un trabajo demasiado duro y a un horario demasiado pesado, que se añade a todas sus responsabilidades de conductora de la casa y de educadora de los hijos. Pero sobre todo es necesario considerar que los compromisos de la mujer constituyen también una contribución incomparable a la vida y al futuro de la sociedad.
Estas son las ideas que el santo padre Francisco ha desarrollado durante su mensaje a los participantes de Festival de la familia, que se celebra en Riva de Garda, sobre “El ecosistema, vida y trabajo. Ocupación femenina y natalidad, bienestar y crecimiento económico”.
El Pontífice ha precisado que no es suficiente confirmar la importancia de las familias y afirmar sus derechos: “es necesario considerar concretamente cómo pueden articularse las tareas de la familia y las de la sociedad, en particular, en lo que respecta a las relaciones entre vida profesional y vida familiar”.
Además, ha recordado que la familia tiene una misión que le es propia, al servicio de sus miembros, del propio desarrollo, de la vida; “tiene derechos y por tanto necesita apoyos y garantías para poder ejercitarlos”. Por otro parte, tal y como ha indicado el Papa, la familia también tiene deberes con la sociedad, “debe ofrecer su colaboración al servicio de la comunidad”.
Precisamente por el compromiso y la responsabilidad que requiere traer al mundo y educar a los hijos, “las familias necesitan una ayuda apropiada por parte de los organismos públicos y de las empresas, en una óptica de mutua colaboración”, ha explicado el Pontífice. Además, ha señalado que la preocupante situación demográfica requiere, por parte de todos los sujetos interesados, una estrategia extraordinaria y valiente a favor de la familia. “De aquí puede iniciar una recuperación económica para el país”, ha afirmado. Asimismo, en esta perspectiva debe ser reconsiderado y resuelto también el drama de la desocupación juvenil según el Santo Padre.
Pensando en la elaboración de las políticas familias, el pontífice argentino ha manifestado que la ayuda debe ser ofrecida a las más desfavorecidas en el plano material y moral. En particular, el Papa ha subrayado la necesidad de poner atención a la ocupación femenina. “Muchas mujeres sienten la necesidad de ser mejor reconocidas en sus derechos, en el valor de las tareas que desarrollan habitualmente en los distintos sectores de la vida social y profesional, en sus aspiraciones en el seno de la familia y la sociedad”, ha explicado Francisco.

Por eso, ha precisado que es necesario hacer que la mujer no esté, por exigencias económicas, obligada a un trabajo demasiado duro y a un horario demasiado pesado, que se añade a todas sus responsabilidades de conductora de la casa y de educadora de los hijos. Pero sobre todo --ha añadido-- “es necesario considerar que los compromisos de la mujer, en todos los niveles de la vida familiar, constituyen también una contribución incomparable a la vida y al futuro de la sociedad”.
Fuente: Zenit

PAPA FRANCISCO A LA COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIONAL: “EL TEÓLOGO ES UN CREYENTE A LA ESCUCHA DE LA PALABRA DEL DIOS VIVO”



 (RV).- “La escucha de la Palabra de Dios debe ser una de las principales actitudes de un teólogo antes que el estudio”, lo afirmó el Papa Francisco al recibir a los miembros de la Comisión Teológica Internacional, al inicio de un nuevo quinquenio de trabajo.

En su discurso el Santo Padre invitó a prestar atención a los aportes de las mujeres en este ámbito y solicitó a todos los presentes a preservar la unidad en el pluralismo de puntos de vista. A los presentes les recordó la misión por la cual fue creada esta Comisión: «estudiar los problemas doctrinales de gran importancia, especialmente aquellos que presentan nuevos aspectos, y de este modo ofrecer su ayuda al Magisterio de la Iglesia» (Estatutos, art. 1).

Los veintisiete documentos publicados hasta ahora – recordó el Papa – son el testimonio de este compromiso y un punto de referencia para el debate teológico.

El Pontífice precisó además, que con su trabajo teológico, esta Comisión ofrece un servicio a la Iglesia universal y para ello es necesario escuchar la Palabra de Dios antes que estudiarla:

«Su misión es servir a la Iglesia, lo que presupone no solo capacidades intelectuales, sino también disposiciones espirituales. Entre estas últimas, quisiera llamar su atención sobre la importancia de la escucha… El teólogo es sobre todo un creyente que escucha la palabra del Dios vivo y lo recibe en el corazón y en la mente. Pero el teólogo también debe ponerse humildemente en escucha de «lo que el Espíritu dice a las Iglesias» (Ap. 2,7)

De hecho, junto a todo el pueblo cristiano, el teólogo abre los ojos y los oídos a los “signos de los tiempos”. Está llamado a «escuchar atentamente, discernir e interpretar los diversos lenguajes de nuestro tiempo, y saberlos juzgar a la luz de la Palabra de Dios – es ella la que juzga, la Palabra de Dios – para que la verdad revelada sea mejor entendida siempre, sea mejor comprendida y pueda venir presentada en forma más adecuada» (Conc. Ecum. Vat. II, Cost. Gaudium e spes, 44).

En esta óptica señaló el Santo Padre y refiriéndose a la composición tan diversificada de la Comisión, exhortó a una mayor presencia de las mujeres en este campo teológico. “Es necesario reflexionar sobre el rol que las mujeres tienen y deben tener en el campo de la teología”, afirmo Francisco. De hecho, «la Iglesia reconoce el aporte indispensable de la mujer en la sociedad, con una sensibilidad, una intuición y ciertas capacidades peculiares que son frecuentemente propias de las mujeres. Los invito pues, dijo el Obispo de Roma, a sacar el mayor provecho de este aporte especifico de las mujeres a la inteligencia de la fe. Evidenciando otra característica de esta Comisión, se refirió a su aspecto internacional:

«Otra característica de esta Comisión es su carácter internacional, que refleja la catolicidad de la Iglesia. La diversidad de los puntos de vista debe enriquecer la catolicidad sin dañar a la unidad. La unidad de los teólogos católicos nace de la común referencia a una sola fe en Cristo y se nutre de la diversidad de los dones del Espíritu Santo. A partir de este fundamento y en un sano pluralismo, varios aportes teológicos, desarrollados en diversos contextos culturales y con diversos métodos utilizados, no pueden ignorarse mutuamente, sino en el diálogo teológico deberían enriquecerse y corregirse recíprocamente».

El Papa Francisco concluyó su discurso hablando de la Virgen Inmaculada, como testigo privilegiado de los grandes eventos de la historia de la salvación, quien «conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón» (Lc 2,19):


«Mujer de la escucha, mujer de la contemplación, mujer de la cercanía a los problemas de la Iglesia y de la gente. … María es así el ícono de la Iglesia la cual, en la impaciente espera del Señor, progresa, día a día, en la inteligencia de la fe, gracias también al trabajo paciente de los teólogos y las teólogas. La Virgen, maestra de la auténtica teología, nos asegure, con su materna oración, que nuestra caridad «crezca siempre más en conocimiento y en pleno discernimiento» (Fil 1,9-10). En este camino los acompaño con mi Bendición y les pido por favor de rezar por mí. Orar teológicamente, gracias».

3 de diciembre de 2014

BENEDICTO XVI CORRIGE UN TEXTO SUYO DE 1972 PARA REAFIRMAR LA IMPOSIBILIDAD DE DAR LA COMUNIÓN A DIVORCIADOS VUELTOS A CASAR

DESAUTORIZA EL USO QUE HIZO KASPER DEL TEXTO
Su Santidad Benedico XVI, papa emérito, ha redactado de nuevo las conclusiones de un artículo que escribió en 1972 y que el cardenal Kasper había citado en apoyo a sus propias tesis sobre la comunión de los divorciados vueltos a casar. De esa manera, desautoriza al cardenal alemán que pretendía usar su figura para sostener una postura contraria al magisterio de la Iglesia, que Joseph Ratzinger defendió como cardenal y como Papa.

(SandroMagister/Chiesa.espresso/InfoCatólica) En la Opera Omnia Ratzinger está volviendo a publicar – con la ayuda del prefecto de la congregación para la doctrina de la fe, Gerhard Ludwig Müller – todos sus escritos teológicos, agrupados por tema. En el último de los nueve volúmenes publicados hasta ahora en alemán, de casi 1000 páginas y titulado «Introducción al cristianismo. Profesión, bautismo, seguimiento» ha encontrado su lugar un artículo de 1972 sobre la cuestión de la indisolubilidad del matrimonio, publicado ese año en Alemania en un libro escrito por varios autores sobre matrimonio y divorcio.

Ese artículo de Ratzinger de 1972 fue desempolvado el mes de febrero pasado por el cardenal Walter Kasper en el informe con el que introdujo el consistorio de los cardenales convocado por el papa Francisco para debatir sobre el tema de la familia, en vista del sínodo de los obispos programado para octubre.

Apoyando la admisión a la comunión eucarística de los divorciados que se han vuelto a casar, Kasper dijo:

«La Iglesia de los orígenes nos da una indicación que puede servir, a la que ya hizo mención el profesor Joseph Ratzinger en 1972. […] Ratzinger sugirió retomar de manera nueva la posición de Basilio. Parecería una solución apropiada, que está también en la base de mis reflexiones». Efectivamente, en ese artículo de 1972, el entonces profesor de teología de Ratisbona, que contaba cuarenta y cinco años de edad, sostenía que dar la comunión a los divorciados vueltos a casar, en condiciones particulares, parecía estar «plenamente en línea con la tradición de la Iglesia» y en particular con «ese tipo de indulgencia que surge en Basilio donde, después de un periodo continuo de penitencia, al 'bigamus' (es decir, a quien vive en un segundo matrimonio) se le concede la comunión sin la anulación del segundo matrimonio: con la confianza en la misericordia de Dios, que no deja sin respuesta la penitencia».

Defendió la fe de la Iglesia como cardenal y Papa
En ese artículo de 1972 fue la primera y la última vez que Ratzinger se «abrió» a la comunión a los divorciados y vueltos a casar. De facto, seguidamente no sólo se adhirió en pleno a la posición de prohibición de la comunión, reafirmada por el magisterio de la Iglesia durante el pontificado de san Juan Pablo II, sino que contribuyó de manera determinante, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, también a la argumentación de dicha prohibición.

Contribuyó sobre todo firmando la carta a los obispos del 14 de septiembre de 1994, con la cual la Santa Sede rechazaba las tesis favorables a la comunión a los divorciados vueltos a casar sostenidas en los años precedentes por algunos obispos alemanes, entre ellos Kasper.

Y, seguidamente, con un texto de 1998 publicado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y vuelto a publicar por «L'Osservatore Romano» el 30 de noviembre de 2011: La pastoral del matrimonio debe fundarse en la verdad

Sin contar que sucesivamente, como Papa, volvió a confirmar y motivó varias veces la prohibición de la comunión en el marco de la pastoral para los divorciados vueltos a casar.

Desautorización al cardenal Kasper

Por consiguiente, no es causa de asombro que Ratzinger haya considerado inapropiada la cita que de su artículo de 1972 hizo el pasado febrero el cardenal Kasper para apoyar sus tesis, como si nada hubiera sucedido después de ese año.

De aquí la decisión tomada por Ratzinger, al volver a publicar su artículo de 1972 en la Opera Omnia, de reescribir y ampliar la parte final del mismo, alineándola con su pensamiento sucesivo y actual.

En el siguiente enlace pueden leer la traducción de la nueva parte final del artículo, tal como aparece en el volumen de la Opera Omnia, desde hace poco en las librerías, entregado a la imprenta por el Papa emérito Benedicto XVI en marzo de 2014. En la reedición de 2014 se precisa que «la contribución ha sido totalmente revisada por el autor».

APERTURA, LIBERTAD, CONVIVENCIA, TRABAJO POR LA PAZ, ORACIÓN Y DIÁLOGO, LAS CLAVES DE FRANCISCO EN TURQUÍA

Texto completo de la catequesis del Papa
Viaje apostólico a Turquía
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Pero, no parece tan buena la jornada ¿eh? Es un poco feíta. Pero ustedes son valientes y a mal tiempo buena cara ¿eh? ¡Sigamos adelante!

Esta audiencia se desarrolla en dos lugares distintos, como hacemos cuando llueve: aquí en la plaza y luego están los enfermos en el Aula Pablo VI. Yo los he encontrado ya, los he saludado y ellos siguen la audiencia a través de la pantalla gigante, porque están enfermos y no pueden estar bajo de la lluvia. ¡Los saludamos desde aquí, con un aplauso, todos!

Hoy quiero compartir con ustedes algunas cosas de mi peregrinación en Turquía, desde el viernes pasado hasta el domingo. Como había pedido prepararlo y acompañarlo con la oración, ahora los invito a dar gracias al Señor por su realización y para que puedan nacer frutos de diálogo, ya sea en nuestras relaciones con los hermanos ortodoxos, que en aquellas con los musulmanes y en el camino hacia la paz entre los pueblos. En primer lugar, siento el deber de renovar la expresión de mi reconocimiento al Presidente de la República turca, al Primer Ministro, al Presidente para los Asuntos Religiosos y a las otras Autoridades, que me han acogido con respeto y han garantizado el buen orden de los eventos. Y esto da trabajo, ¿no? Y ellos han hecho este trabajo con gusto. Agradezco fraternalmente a los Obispos de la Iglesia católica en Turquía, el Presidente de la Conferencia episcopal, tan bueno, y les agradezco por su compromiso con las comunidades católicas, como también agradezco al Patriarca Ecuménico, Su Santidad Bartolomé I, por la cordial acogida. El beato Pablo VI y San Juan Pablo II, que visitaron ambos Turquía, y San Juan XXIII, que fue Delegado Pontificio en aquella nación, han protegido desde el cielo mi peregrinación, realizada ocho años después de aquella de mi predecesor Benedicto XVI. Aquella tierra es querida por todo cristiano, especialmente por haber sido la cuna del apóstol Pablo, por haber hospedado los primeros siete Concilios y por la presencia, cerca de Éfeso, de la “casa de María”. La tradición nos dice que allí vivió la Virgen, luego la venida del Espíritu Santo.

En la primera jornada del viaje apostólico,  he saludado a las Autoridades del país, de gran mayoría musulmán, pero en cuya constitución se afirma la laicidad del Estado.  Y con las Autoridades hemos hablado de la violencia. Precisamente, es el olvido de Dios y no su glorificación que genera la violencia. Por esto he insistido sobre la importancia de que cristianos y musulmanes se comprometan juntos por la solidaridad, por la paz y la justicia, afirmando que cada Estado debe asegurar a los ciudadanos y a las comunidades religiosas una real libertad de culto.

Hoy, antes de ir a saludar a los enfermos estuve con un grupo de cristianos e islámicos, que hicieron una reunión organizada por el Dicasterio del Diálogo Interreligioso, bajo la guía del cardenal Tauran. Y también ellos expresaron este deseo de seguir adelante en este diálogo fraterno entre católicos, cristianos e islámicos.

En el segundo día he visitado algunos lugares-símbolo de las diversas confesiones religiosas presentes en Turquía. Lo hice sintiendo en el corazón la invocación al Señor, Dios del cielo y la tierra, Padre misericordioso de la entera humanidad. Centro de la jornada fue la Celebración Eucarística que vio reunidos en la Catedral a pastores y fieles de los diversos Ritos católicos presentes en Turquía. Asistieron también el Patriarca Ecuménico, el Vicario Patriarcal Armenio Apostólico, el Metropolita Siro-Ortodoxo y exponentes Protestantes. Juntos hemos invocado al Espíritu Santo, Aquel que hace la unidad de la Iglesia: unidad en la fe, unidad en la caridad, unidad en la cohesión interior. El Pueblo de Dios, en la riqueza de sus tradiciones y articulaciones, está llamado a dejarse guiar por el Espíritu Santo, en actitud constante de apertura, de docilidad y de obediencia. En nuestro camino de diálogo ecuménico y de nuestra unidad, de nuestra Iglesia católica, el que hace todo es el Espíritu Santo. A nosotros nos toca dejarlo hacer, acogerlo e ir detrás de sus inspiraciones.

El tercer y último día, fiesta de San Andrés Apóstol, ofreció el contexto ideal para consolidar las relaciones fraternales entre el Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, y el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Sucesor de Andrés, hermano de Simón Pedro que ha fundado esa Iglesia. He renovado con Su Santidad Bartolomé I, el compromiso mutuo de continuar en el camino hacia el restablecimiento de la plena comunión entre católicos y ortodoxos. Juntos suscribimos una declaración conjunta, una etapa ulterior de este camino. Fue particularmente  significativo que este acto tuviera lugar al final de la solemne Liturgia de la fiesta de San Andrés, a la que asistí con gran alegría, y a la que siguió la doble bendición impartida por el Patriarca de Constantinopla y por el Obispo de Roma. La oración, de hecho, es la base para cada fructífero diálogo ecuménico bajo la guía del Espíritu Santo, que como dije, es quien hace la unidad.

El último encuentro – que ha sido bello y también doloroso – el último encuentro fue con un grupo de chicos prófugos, huéspedes de los Salesianos. Era muy importante para mí encontrar a algunos prófugos de las zonas de guerra del Oriente Medio, tanto para expresarles mi cercanía y la de la Iglesia, como para poner de relieve el valor de la hospitalidad, en la que también Turquía se ha comprometido mucho. Agradezco una vez más a Turquía por esta hospitalidad con tantos prófugos y agradezco de corazón a los salesianos de Estambul: estos salesianos, trabajan con los prófugos, ¡son buenos! También he encontrado otros padres, un jesuita alemán y otros que trabajan con los prófugos; pero ese oratorio salesiano de los prófugos es una cosa bella y es un trabajo escondido. Agradezco tanto a todas esas personas que trabajan con los prófugos. Recemos por todos los prófugos y refugiados, y para que sean removidas las causas de esta herida dolorosa.

Queridos hermanos y hermanas, que Dios omnipotente y misericordioso siga protegiendo al pueblo turco, a sus gobernantes y a los representantes de las diferentes religiones. Que puedan construir juntos un futuro de paz, para que Turquía pueda representar un lugar de coexistencia pacífica entre las diferentes religiones y culturas. También rezamos para que por la intercesión de la Virgen María, el Espíritu Santo haga fecundo este viaje apostólico y favorezca el fervor misionero en la Iglesia, para anunciar a todos los pueblos, en el respeto y en el diálogo fraterno, que el Señor Jesús es verdad, paz y amor, sólo Él es el Señor. Gracias.


FRANCISCO: UN CORAZÓN HUMILDE CONOCE A DIOS, LA TEOLOGÍA SE HACE DE RODILLAS,

 El Papa en Santa Marta
 (RV).- Quien estudia el misterio de Dios que se ponga de rodillas, porque Dios se revela con mucho gusto a un corazón humilde.
Los ojos de un pobre son más aptos para ver a Cristo y, a través de Él, vislumbrar el perfil de Dios. Los otros que pretenden sondar este misterio con los recursos de su propia inteligencia primero deben ponerse “de rodillas”, en actitud de humildad, de lo contrario “no entenderán nada”. Francisco reafirmó la verdad y la paradoja del misterio de la Buena Nueva: el Reino de su Padre pertenece a los “pobres de espíritu”. La reflexión del Papa siguió la huella del Evangelio de Lucas propuesta por la liturgia, en el punto en el que Cristo alaba y da gracias a su Padre porque ha decidido revelarse a quien para la sociedad no cuenta nada y a quien, tal vez cuenta, pero sabe hacerse “pequeño” en el alma:

“Él nos hace conocer al Padre, nos hace conocer esta vida interior que Él tiene. Y ¿a quién revela esto el Padre? ¿A quién da esta gracia? ‘Te alabo, oh Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los doctos y las has revelado a los pequeños’. Sólo aquellos que tienen el corazón como los pequeños, que son capaces de recibir esta revelación, el corazón humilde, manso, que siente la necesidad de rezar, de abrirse a Dios, se siente pobre; solamente aquel que va adelante con la primera Bienaventuranza: los pobres de espíritu”.

Por tanto, la pobreza es la dote privilegiada para abrir la puerta del misterio de Dios. Una dote que a veces, hizo notar el Papa, puede faltar precisamente en quien a este misterio dedica una vida de estudios:

“Tantos pueden conocer la ciencia, la teología también, ¡tantos! Pero si no hacen esta teología de rodillas, o sea humildemente, como pequeños, no entenderán nada. Nos dirán tantas cosas, pero no comprenderán nada. Sólo esta pobreza es capaz de recibir la Revelación que el Padre da a través de Jesús, a través de Jesús. Y Jesús viene, no como un capitán, un general de ejército, un gobernante potente, no, no. Viene como un brote. Así lo hemos escuchado en la Primera Lectura: ‘En aquel día, un retoño brotará del tronco de Jesé. Él es un vástago: es humilde, es manso, y ha venido para los humildes, para los mansos, a traer la salvación a los enfermos, a los pobres, a los oprimidos”.

El Santo Padre prosiguió explicando que Jesús es el primero de los marginados llegando incluso a considerar “un valor no negociable ser igual a Dios”. “La grandeza del misterio de Dios”, repitió, se conoce solamente “en el misterio de Jesús y el misterio de Jesús es precisamente el misterio del abajarse, del aniquilarse, del humillarse” que “trae la salvación a los pobres, a aquellos que son aniquilados por tantas enfermedades, pecados y situaciones difíciles”. “Fuera de este marco  – concluyó el Papa Francisco – no se puede entender el misterio de Jesús”:

“Pidamos al Señor, en este tiempo de Adviento, que nos acerquemos más, más, más a su misterio y que lo hagamos por el camino que Él quiere que hagamos: el camino de la humildad, el camino de la mansedumbre, el camino de la pobreza, el camino de sentirnos pecadores. Así Él viene a salvarnos, a liberarnos. Que el Señor nos de esta gracia”.